Las brigadas vecinales de El Alto, que buscan combatir a asesinos, violadores y otros criminales y están alentadas por el Gobierno de Evo Morales, castigarán a los delincuentes que atrapen antes de entregarlos a la Policía, dijeron hoy dirigentes de esa ciudad de casi un millón de habitantes.
El presidente de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve), Ruben Paz, declaró a Efe que grupos de vecinos se están organizando para dar seguridad a sus barrios, armados con palos y "chicotes" (látigos), pero no armas de fuego.
"Estamos recomendando a nuestros vecinos que solamente se dé un escarmiento (a los presuntos delincuentes), luego se los entregue a la Policía, que luego hará su trabajo con el Ministerio Público. De esa forma será la coordinación con la vecindad", dijo Paz.
Agregó que los vecinos no deben linchar ni colgar a los capturados, como ha ocurrido muchas veces en esa ciudad, en la que es común ver, al igual que en algunos barrios de la vecina La Paz, muñecos colgados en postes como advertencia para los delincuentes.
El dirigente vecinal declaró que han coordinado con el Ministerio de Gobierno y la Policía la formación de las brigadas, en las que participarán universitarios y estudiantes.
El ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, dijo a los medios el martes que los "brigadistas" serán capacitados y tendrán la indumentaria distintiva necesaria, en el marco de una alianza entre el Estado, la Policía y la ciudadanía, y que se mejorarán los recursos de seguridad en la ciudad.
El plan gubernamental establece que los vecinos actuarán bajo el mando de un oficial y realizarán tareas solo de alerta, pero las organizaciones vecinales anuncian que aplicarán castigos, aunque no han especificado en qué consistirán.
La Fejuve, muy influyente, exige a Morales instituir la pena de muerte para asesinos y violadores, o al menos la cadena perpetua sin indulto para esos criminales, explicó Paz.
Esa organización vecinal, junto con pueblos indígenas del altiplano y la Coordinadora en defensa de la dignidad de El Alto, se han manifestado en las últimas semanas para demandar a Morales reformas para enfrentar a la inseguridad.
En El Alto, la ciudad más pobre de Bolivia, a 4.000 metros sobre el nivel del mar, más de 70 personas murieron estranguladas por bandas de delincuentes entre 2011 y lo que va de 2012.
Entre los últimos asesinados están la periodista Verónica Peñasco, de 36 años, y su hermano Víctor Hugo, de 32, que fueron estrangulados cuando iban a su trabajo.
El dirigente de la Coordinadora Leopoldo Ibarra dijo a Efe que se ha convocado a un paro cívico para el lunes, cuando los alteños se plantean cerrar bares y cantinas por su cuenta, si no lo hacen las autoridades esta semana.
El exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín aplaudió la iniciativa de una coordinación del Estado con la sociedad civil para la seguridad ciudadana, pero advirtió que las brigadas no pueden sustituir funciones de policías y otras autoridades.
Albarracín comentó a Efe que si los vecinos usan palos, piedras y látigos, pueden generar condiciones peligrosas que induzcan al linchamiento.
"Hay tener mucho cuidado con reglamentar la actuación civil, que debe limitarse a la dar información y coordinar, pero en ningún momento derivar en los castigos corporales o punitivos", añadió.