El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, habló hoy con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, sobre la situación en Gaza y los pasos necesarios para un alto el fuego, según informó la Casa Blanca.
En la conversación, Olmert garantizó al mandatario estadounidense que el objetivo de las fuerzas israelíes "es sólo Hamás y sus agentes" y que intentan minimizar las bajas civiles, de acuerdo con Gordon Johndroe, un portavoz de la Casa Blanca.
En una rueda de prensa, Johndroe reiteró que cualquier alto el fuego debe ser "duradero" y que su Gobierno no está a favor de impulsar un pacto que sólo sea cumplido por algunos días o semanas.
Para ello, Hamás debe parar de lanzar proyectiles y se comprometa a no hacerlo en el futuro, y que detenga el contrabando de armas, dijo el portavoz presidencial.
En la rueda de prensa, Johndroe criticó a Irán y Siria, países que dijo "no juegan un papel constructivo", puesto que siguen suministrando armas a Hamás y a la milicia chií libanesa Hizbolá.
Johndroe no quiso decir si esas ayudas se mantienen durante el ataque israelí a Gaza.
En su conversación telefónica, Bush y Olmert también abordaron la situación humanitaria en la franja palestina. Según Johndroe, Israel ha permitido la entrada de suministros médicos y comida a ese reducto costero.