El presidente de EE.UU., George W. Bush, suspendió hoy otros seis meses la aplicación del título III de la ley Helms-Burton, que permite demandas contra quienes hacen negocios en Cuba con propiedades confiscadas a estadounidenses.
La suspensión, a partir del próximo 1 de febrero, "es necesaria para los intereses nacionales de Estados Unidos y acelerará una transición a la democracia en Cuba", dijo Bush en una breve misiva al Congreso, divulgada por la Casa Blanca.
La carta está dirigida a los presidentes de los comités de Asignaciones y de Asuntos Exteriores en ambas cámaras del Congreso.
Durante su presidencia, Bush se ha negado a suavizar el embargo contra Cuba pero, debido al "interés nacional", ha suspendido cada seis meses la aplicación de la controvertida cláusula de esa ley.
La Helms-Burton fue aprobada en marzo de 1996 con el objetivo de recrudecer el embargo unilateral de Estados Unidos contra Cuba, en vigencia desde 1961.
La legislación castiga a empresas extranjeras que realicen negocios en Cuba, permite las demandas contra compañías o personas que usen bienes expropiados por el Gobierno cubano a ciudadanos o empresas estadounidenses, y niega el ingreso a este país de directivos de esas empresas.
La medida fue promulgada en respuesta al derribo de dos avionetas del grupo de exiliados anticastristas "Hermanos al Rescate" sobre aguas internacionales del estrecho de la Florida.
En el incidente perecieron cuatro personas, tres de ellas estadounidenses y un exiliado cubano residente en Estados Unidos.