El presidente de México, Felipe Calderón, promulgó hoy una reforma constitucional que amplía el "ámbito protector" del juicio de amparo "para ofrecer una plena cobertura de los derechos humanos" en este país.
"México tiene un compromiso firme con la protección de los derechos fundamentales", dijo el mandatario al encabezar un acto en la residencia de Los Pinos donde oficializó la reforma que modifica cinco artículos (94, 100, 103, 107 y 112) de la Carta Magna, de 1917.
Destacó que esta reforma y otra promulgada en mayo que equipara el rango legal de la Constitución con el de los tratados internacionales en materia de derechos humanos "son pruebas irrefutables" e "incontestables" del compromiso de México con tales derechos.
Los juicios de amparo o de garantías nacieron en 1847 en México y con el tiempo han sido replicados en otros sistemas legales del mundo.
Su propósito es restituir a la persona el goce de sus derechos cuando estos hayan sido vulnerados con algún acto de abuso de autoridad, lo que lo convierte en un juicio independiente que sirve como control de la legalidad y de constitucionalidad a los ciudadanos.
Calderón explicó que la reforma es "la mayor ampliación de derechos de los ciudadanos que se haya hecho en varias décadas" en México y que con ella, además de la que afecta a los derechos humanos, se armoniza el orden jurídico nacional con el derecho internacional.
Confió en que haga "más eficiente" la administración de justicia al introducir sanciones para autoridades que no cumplan las sentencias o sigan actuando contra las leyes, y limitar las suspensiones de actos reclamados, un "vicio" del amparo tradicional del que se ha abusado durante los últimos años con el fin de retrasar sentencias.
"Queremos que los ciudadanos confíen en los jueces, y cuando un amparo se otorgue, haya la fortaleza suficiente del Estado para hacer cumplir la sentencia del amparo", apuntó.
"Es un mecanismo muy valioso y, por lo mismo, debe procurarse su constante y genuina adaptación a una nueva realidad y a necesidades cambiantes en el país", manifestó.
En el mismo acto el ministro-presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan Silva Meza, destacó que la recién promulgada reforma "cambia la historia del Poder Judicial" en México y contribuirá "a la construcción de un mejor futuro para todos".
Silva Meza espera que los cambios, que harán "más ágil y accesible" estos procesos para los individuos, redunden "en una mayor legitimidad social del trabajo de la judicatura federal y, con ello, en una mayor independencia y libertad en su desempeño".