El presidente de México, Felipe Calderón, está a favor de adoptar "una ley que explicite y amplíe los derechos de las víctimas" de delitos como el secuestro, que muchas veces están indefensas y no denuncian por miedo.
"Creo que es tiempo de abrir un debate, a fondo y en serio, sobre nuevos paradigmas respecto a lo que es el derecho de las víctimas en México, que aún no existe y debe existir", agregó el mandatario en la clausura anoche de un foro contra el secuestro.
"Ya basta de que carezcan de derechos quienes sufren y de tenerlos quienes cometen los delitos que más agravian a nuestra sociedad", dijo, al lamentar que décadas de dejadez hayan colocado al México actual ante una grave crisis de inseguridad.
Para Calderón, que ha convertido la lucha contra el crimen organizado en uno de los pilares de su agenda política, la debilidad de las instituciones durante años "hizo que por desgracia se multiplicaran los hechos de negligencia, de omisión y complicidad, que fueron los que acabaron dándole la puntilla a la estabilidad de la seguridad en México".
Esta circunstancia hace necesaria una "reconstrucción institucional" del país, especialmente de policías, jueces y agentes de las fiscalías encargados de procesar a los criminales y terminar con la impunidad.
Según Calderón, las leyes actuales encierran una paradoja, pues con frecuencia protegen más al presunto delincuente que a las víctimas, atenazadas por el miedo y abocadas al silencio.
Estas "ni denuncian ni quieren ir a un proceso tramposo a enfrentarse a alguien que, además de tener las armas y dinero, tiene muchas veces a la justicia de su lado y a la ley, protectora y garante, también de su lado", recordó Calderón.
Para el mandatario mexicano "es hora de que la ley se equilibre en favor de las víctimas" ante un delito que se ha convertido en "una de las principales amenazas a la paz del país y a la seguridad de las familias" de su país.
En los últimos doce meses 1.400 secuestradores fueron aprehendidos y 200 bandas desarticuladas, recordó.
En el foro "Es hora de escuchar", donde participaron importantes activistas contra el secuestro como el empresario Alejandro Martí o Isabel Miranda de Wallace, que han perdido a sus hijos, se denunció que siete de cada diez personas temen hoy ser secuestradas en México.
Los asistentes al encuentro trabajaron en grupos y elevaron un centenar de propuestas al presidente, quien prometió estudiarlas y hacer lo posible para que las instituciones las asuman.
Entre ellas destacan la de crear canales de comunicación efectivos entre víctimas y autoridades, contar con programas de atención a víctimas y manuales para funcionarios e impulsar la figura del mediador para denunciar los secuestros.
"Estoy convencido de, si no todas, la gran mayoría de ellas" serán tenidas en cuenta, indicó Calderón, quien se comprometió a actuar al máximo de su capacidad para "satisfacer estas justas exigencias".