El presidente de México, Felipe Calderón, aplazó hasta una fecha no definida la lectura del informe de su tercer año de gestión, anunciada inicialmente para el próximo 1 de septiembre, tras los reclamos de parte del nuevo Congreso, de mayoría opositora, y en cumplimiento de la Constitución.
Fuentes oficiales indicaron hoy que Calderón, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), dirigirá un mensaje alusivo al contenido del informe "en evento y fecha posterior" a la presentación por escrito del documento al Congreso, labor que recaerá en el ministro de Gobernación, Fernando Gómez Mont.
En un comunicado, Gobernación (Interior) argumentó la decisión por el "compromiso indeclinable" del Ejecutivo mexicano "con la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto irrestricto a los ciudadanos y a sus representantes".
Además, recordó que la medida es el resultado de reuniones con los diputados y senadores que integrarán la LXI Legislatura del Congreso de la Unión, desarrolladas "en un marco de diálogo sincero y constructivo, para fortalecer la relación entre poderes como corresponde a un Estado democrático".
Por su parte, los nuevos diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que en las elecciones del pasado 5 de julio lograron la mayoría en la cámara baja, hasta entonces en manos del PAN, destacaron la importancia de la determinación.
"Saludamos la decisión del presidente de la República, al cumplir cabalmente con la letra y el espíritu de la Constitución, gesto que fortalece la relación entre poderes y beneficia el ambiente político que debe prevalecer en el país", indicaron.
El coordinador del PRI, Francisco Rojas, recordó la víspera que la LXI Legislatura comenzará el próximo día 1 a las 17.00 hora local (22.00 GMT), después del acto cancelado por Calderón.
En la mayor parte de la época de hegemonía del PRI (1929-2000), la presentación del informe de gestión de los mandatarios mexicanos en el Congreso fue un acto pomposo y de pleitesía al gobernante que incluso llegó a ser bautizada como "El día del presidente".
Sin embargo, desde que el PAN llegó al poder hace nueve años la polémica se ha ido adueñando del acto.
En 2006 el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), entonces la segunda fuerza en Diputados, tomó la tribuna del Congreso e impidió que el entonces presidente, Vicente Fox, leyera su informe.
Al año siguiente, Calderón logró leerlo en la cámara baja, pero los congresistas del PRD se retiraron antes de que entrara en señal de disconformidad.
En 2008, para evitar estas situaciones el Legislativo eximió al mandatario de turno de presentarse ante el Congreso y de dar un mensaje el 1 de septiembre de cada año, aunque Calderón lo dio de todas formas en el Palacio Nacional.
Tanto el año pasado como el actual, el presidente ha informado a la población de los logros de su mandato a través de pequeñas cápsulas de televisión difundidas en los días previos a esa fecha. EFE
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