El referéndum que se celebrará el próximo 5 de mayo sobre una hipotética reforma del sistema electoral del Reino Unido no romperá la coalición de Gobierno de conservadores y liberaldemócratas, afirmó hoy el primer ministro, David Cameron.
En declaraciones al canal británico Sky News, el líder tory afirmó que tras el resultado de la consulta, el partido perdedor tendría que "continuar adelante con los asuntos que importan realmente".
Cameron expresó también su "profunda convicción de que un voto por el 'no'es la respuesta correcta".
"Tenemos un sistema que es efectivo, sencillo, justo, y que funciona, que emplea medio mundo y no deberíamos cambiarlo por uno que es injusto y que tan sólo utilizan un puñado de países y que es muchísimo más complicado", argumentó.
La convocatoria de un referéndum sobre la posible transformación del vigente sistema a uno más representativo fue la condición clave que pusieron los liberaldemócratas de Nick Clegg para formar Gobierno con los conservadores, que ya anunciaron en su momento que votarían en contra en el plebiscito.
Preguntado si una victoria podría destruir el Gobierno de coalición, Cameron remarcó que "cualquiera que sea el resultado el 5 de mayo, éste es un Gobierno de cinco años" y aseguró que tanto él como el viceprimer ministro, Nick Clegg, están "absolutamente comprometidos a llevar al Gobierno y su programa adelante".
Por su parte, el ex líder del Partido Liberal Demócrata, Paddy Ashdown, consideró que el ministro británico de Finanzas, el conservador George Osborne, trata de "asustar" a los ciudadanos para que no voten a favor de una posible reforma en el sistema de votación, en declaraciones publicadas hoy por el dominical "The Observer".
Ashdown, una figura muy influyente en el partido, acusó al titular de Economía de recurrir a ataques "estrambóticos" para atemorizar a los británicos contra la posibilidad de un hipotético cambio electoral al llamado sistema VA.
Según el ex líder liberal, los tories están empleando tácticas "de mal gusto" para evitar que salga el "sí".
"La estrategia está clara: arroja tanta basura como puedas, no dejes que el asunto sea debatido abiertamente y asusta al público durante las próximas tres semanas para que voten a favor de preservar el poder que les confiere el actual sistema", explicó Lord Ashdown al citado dominical.