El primer ministro británico, David Cameron, y el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, coincidieron hoy en que hay que mantener la presión en Libia hasta llegar a una conclusión exitosa de la operación aliada, que sería "una transición pacífica a la democracia".
Cameron y Rasmussen se reunieron en el número 10 de Downing Street, residencia oficial del jefe de Gobierno del Reino Unido, donde trataron principalmente de la situación en Libia y Afganistán.
En unas breves declaraciones antes del encuentro, Cameron alabó la misión de la OTAN en el país norteafricano, "que se asegura de mantener la presión sobre (el coronel Muamar el) Gadafi".
"Está surgiendo una pauta clara y es que el tiempo está de nuestra parte porque tenemos el apoyo de la OTAN, las Naciones Unidas y la Liga Árabe", dijo.
Añadió que "la presión está aumentando, militar, diplomática, política y económicamente, sobre Gadafi, que se está quedando sin amigos".
El primer ministro insistió en que puede cumplirse la resolución 1973 de la ONU, que autoriza la intervención aliada en Libia para proteger a civiles, y garantizar que la llamada Primavera Árabe "continúe, en lugar de detenerse".
Por su parte, Rasmussen aseguró que en Libia se está haciendo "un progreso constante", ya que se ha destruido buena parte de la capacidad militar del régimen, al tiempo que "se ha prevenido la masacre contra el pueblo".
El jefe de la OTAN indicó que los miembros de la Alianza Atlántica, que recientemente acordaron una extensión de la campaña en Libia hasta finales de septiembre, están comprometidos a llegar a "una conclusión exitosa" del conflicto, que, según dijo, sería "una transición pacífica a la democracia".
Rasmussen, que también se reunió con el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, pronunció posteriormente una conferencia ante expertos de defensa, en la que tachó de "innecesarias" y "desfasadas" las advertencias de Rusia de que la instalación de un escudo antimisiles en Europa provocaría una carrera armamentística como en la Guerra Fría.
Tras su visita al Reino Unido, el secretario general llegará mañana a España en una visita relámpago en la que abordará las misiones en Libia y Afganistán con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y las ministras de Defensa, Carme Chacón, y Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez.