El campesino ecologista mexicano Rodolfo Montiel, supuestamente torturado por militares y encarcelado por dos años, pidió hoy a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con sede en Costa Rica, dictar normativas para controlar las actividades del ejército de su país.
Montiel denunció ante los jueces la detención de la que fue objeto, el 2 de mayo de 1999, junto con Teodoro Cabrera, a manos de un grupo militar en un pueblo rural del departamento de Guerrero, donde era un dirigente campesino opuesto a las actividades de deforestación en la zona.
El denunciante narró a la Corte las torturas de las que fue víctima por cinco días, en la montaña, antes de ser puesto a la orden de un juzgado civil.
De acuerdo con el campesino, que actualmente vive asilado en Estados Unidos, el día de su detención se encontraba repartiendo volantes cuando unos 40 soldados llegaron armados a arrestarlos sin ninguna orden judicial.
Tras su detención, Cabrera y Montiel fueron llevados a la montaña, donde fueron atados, vendados y torturados con golpes y choques eléctricos mientras los interrogaban sobre supuestos vínculos con grupos armados.
Añadió que a pesar de no saber ni escribir, ambos fueron forzados a firmar confesiones escritas que se utilizaron como pruebas en su contra en un juicio posterior en el cual fueron hallados culpables por portación ilegal de armas y siembra de marihuana.
Montiel, declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional, pasó dos años en prisión hasta que fue liberado en noviembre de 2001 por orden del Gobierno mexicano.
Durante la audiencia ante la Corte IDH, los representantes del Estado no formularon preguntas a Montiel, quien pidió a los jueces emitir resoluciones que limiten las potestades del ejército sobre la población civil.
"Es muy peligroso el ejército en las regiones rurales (...) es necesario que los militares salgan de las regiones, que salgan de las calles, que se vayan a sus cuarteles. Es un peligro que anden en las calles y los pueblos porque andan armados, disparando; pueden matar, violar, forzar y todo queda impune", afirmó.
Montiel subrayó que lo sucedido en su caso fue una represalia por su labor como dirigente campesino ecologista.
"¿Qué delito tienen los árboles y por qué tanto rencor contra los que los defendemos, por qué tanta dureza en contra de los campesinos?", expresó.
Montiel solicitó además a la Corte que ordene al Estado hacer una investigación real sobre su caso y castigar a los culpables.
"Que sean sancionados no solo de su cargo los militares, sino los jueces corruptos que se prestaron a hacer esta violación", solicitó.
También pidió a los jueces que el Estado le garantice su seguridad personal y la de su familia, pues su deseo es regresar a México.
"Yo extraño mi tierra, mis árboles, y sé que ellos me extrañan a mí", manifestó el campesino a Efe, y agregó que espera que su caso sirva para evitar la represión contra los ecologistas.
"No estamos en contra del país, estamos luchando hasta por la vida de los mismos que nos torturaron y de sus hijos, que respiran el mismo aire y la misma agua que nosotros estamos tratando de preservar", acotó.
La audiencia pública continuará mañana, cuando Montiel y el Estado mexicano presentarán sus alegatos finales y la Corte IDH podría dictar sentencia sobre este caso en los próximos meses.