El ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, advirtió hoy que de prolongarse la crisis financiera en Grecia puede contagiarse, incluso al sistema bancario canadiense, que hasta ahora ha sido considerado un ejemplo de buenas prácticas.
Flaherty dijo durante una conferencia celebrada en Toronto que hoy mantuvo conversaciones con sus colegas europeos y del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo (G7) sobre la situación fiscal de Grecia durante las que se abordó el contagio de la crisis a otros países.
El ministro de Finanzas canadiense advirtió que el peligro de contagio "es real", incluido el sistema bancario canadiense, considerado ejemplo de buenas prácticas.
Flaherty añadió que la situación crearía "dificultades" que no son deseables.
Los líderes de Finanzas europeos dieron hoy dos semanas de plazo para que Grecia apruebe el programa de consolidación fiscal que se le exige como condición para acceder a la ayuda internacional a fin de que evite la quiebra.
Las palabras de Flaherty también coinciden con la publicación hoy de datos que señalan que la deuda de las familias canadienses se encuentra en niveles históricos.
El organismo público Estadísticas Canadá (EC) informó hoy que la deuda de los hogares canadienses se sitúa en el 147 %, lo que significa que por cada dólar de ingresos, una familia del país debe 1,47 dólares.
El Banco de Canadá ya ha advertido que las familias canadienses están asumiendo hipotecas excesivamente elevadas con relación a su nivel de ingresos.