El Gobierno canadiense anunció que hoy comenzó a implementar las nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear, aprobadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el pasado 9 de junio, tal y como ya hicieron Estados Unidos y la Unión Europea.
El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo a través de un comunicado: "Hoy hemos cumplido nuestras obligaciones con el establecimiento de la normativa necesaria para implementar las decisiones de la resolución 1929 y hemos modificado nuestra normativa existente para incluir las últimas sanciones".
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el pasado 9 de junio una nueva y más dura cuarta ronda de sanciones contra Irán por su negativa a detener el enriquecimiento de uranio y abrir por completo su programa nuclear al escrutinio internacional.
La resolución auspiciada por Estados Unidos contó con el apoyo de 12 de los 15 miembros del máximo órgano, incluidos los cinco permanentes, mientras que Brasil y Turquía votaron en contra y el Líbano se abstuvo.
"Estas incluyen medidas para limitar aún más el acceso de Irán a uranio, materiales y tecnología nucleares, tanto directamente como a través de intermediarios, como los miembros claves de la Guardia Revolucionaria Islámica", añadió Harper.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, Lawrence Cannon, justificó la adopción de las sanciones al afirmar que "si Irán continúa desafiando a la comunidad internacional podría socavar la seguridad del Oriente Medio y del resto del mundo".
Harper explicó que "estas sanciones están diseñadas para restringir el programa nuclear de Irán y de ninguna forma intentan castigar al pueblo iraní".
El primer ministro canadiense repitió que Ottawa utilizará su presidencia del G8 para mantener la presión sobre Irán y añadió: "Estamos listos para implementar sanciones adicionales, si es necesario, para promover la paz y seguridad regional e internacional".
El viernes se inicia a unos 200 kilómetros al norte de Toronto la Cumbre del G8 en la que Canadá ha colocado como uno de los temas principales de la agenda las medidas contra Irán y Corea del Norte por sus programas nucleares.