El ministro de Comercio Internacional de Canadá, Peter Van Loan, expresó hoy su preocupación por la crisis financiera de Grecia y su repercusión internacional, pero dijo que no afectará las negociaciones para firmar un acuerdo de libre comercio entre su país y la Unión Europea.
Canadá y la Unión Europea (UE) están inmersas en la tercera ronda negociadora para firmar un Acuerdo Global Económico y Comercial que tanto canadienses y europeos consideran será más amplio que el actual Tratado de Libre Comercio de América del Norte que Ottawa tiene con Washington y México.
Las dos partes tienen previsto mantener otras dos rondas negociadoras antes de empezar la redacción del texto final del acuerdo, cuya aprobación se podría producir a finales de 2011, indicaron fuentes canadienses.
Van Loan, que viajará a Suecia, Bélgica y España del 3 al 7 de mayo para mantener conversaciones con representantes gubernamentales y empresarios con relación al acuerdo, afirmó hoy a periodistas que las negociaciones están avanzando a buen ritmo y que no espera que la crisis financiera de Grecia afecte el proceso.
Pero sí expresó su preocupación por las consecuencias de la crisis en la economía global.
"No estoy tan preocupado por una posible ralentización del proceso de negociación como por el efecto sobre la economía mundial. El proceso de negociación se ha producido en el contexto de la ralentización global. En cualquier caso puede ser un impulso", indicó Van Loan.
"De momento no ha representado una distracción para los negociadores. Estoy, como todos, preocupado por los posibles problemas que puede causar a la recuperación económica", agregó el ministro que visitará España los días 6 y 7 de mayo.
Van Loan también reiteró la oposición del Gobierno canadiense a un impuesto a las instituciones financieras, tal y como han propuesto Estados Unidos y los países europeos además del Fondo Monetario Internacional (FMI), por considerar que no aumentará los controles sobre los bancos.
"Nuestra posición es bastante clara. Los impuestos bancarios para financiar rescates simplemente van a animar el comportamiento irresponsable porque los bancos sabrán que al final, alguien los va a rescatar. Y lo que pasará es que los consumidores tendrán que pagar tipos más altos", declaró Van Loan.
"La posición canadiense es mucho mejor. Lo que vamos a defender es concentrarse en los requisitos de capital (para las instituciones financieras). Ya veremos qué sucede en la mesa del G20", añadió.