El ministro canadiense de Medio Ambiente, John Baird, pidió hoy a China que actúe en la reducción de emisiones contaminantes que producen el efecto invernadero y presente, en ese sentido, compromisos más ambiciosos.
Baird, que participa en las negociaciones sobre la reducción de gases de efecto invernadero que se celebra en la ciudad mexicana de Cancún, insistió en que China, que dispone "de una reserva de moneda extranjera de 1,7 billones de dólares, podría actuar de forma más ambiciosa".
Las posiciones de los dos países en cuanto a esos recortes es enfrentada, pues Canadá considera, al igual que Rusia o Japón, que el apoyo a la prórroga del Protocolo de Kioto (1997), que es el único acuerdo vinculante entre países, pasa porque las economías emergentes como la china, la india o la brasileña se comprometan también en esos recortes.
Por su parte, el jefe de la delegación china, Xie Zhenhua, se refirió a la posición "flexible" adoptada por ese grupo de países, y señaló, tras una reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que no lograr un acuerdo en Cancún dañaría el multilateralismo.
El ministro canadiense consideró "erróneo" pensar que el mayor peso en la reducción de esos gases corre a cargo de los 37 países que tienen la obligación jurídicamente vinculante de hacerlo por ser naciones desarrolladas.
La mayor parte de esos países han expresado ya su posición a favor de que la ampliación de Kioto, tras su expiración en 2012, incluya a todos los países, desarrollados y emergentes, tal como señalaron este miércoles Suiza o Estados Unidos, que nunca ratificó ese tratado internacional y se ha comprometido a regular las emisiones industriales contaminantes desde enero de 2011.