Canadá está revisando sus normativas relativas a las perforaciones petrolíferas en el Ártico tras el accidente sufrido en el Golfo de México por una plataforma de la compañía British Petroleum (BP) y que puede provocar uno de los mayores desastres ecológicos de Estados Unidos.
El presidente del Consejo Nacional de Energía de Canadá, Gaetan Caron, dijo hoy ante un comité parlamentario en Ottawa que, aunque el país ya tiene normas más estrictas que las de EE.UU., se tiene que valorar todo lo que se había "asumido sobre lo que hace una operación segura y adecuada desde un punto de vista medioambiental".
El Consejo Nacional de Energía (CNE) de Canadá es el organismo federal encargado de establecer las medidas de seguridad del sector energético en las regiones árticas del país.
Precisamente compañías petroleras que quieren operar en el mar de Beaufort (situado en la región ártica canadiense), habían solicitado a las autoridades canadienses que suspendieran la exigencia de perforar un pozo adicional de seguridad.
Los expertos han señalado que la existencia de un pozo de alivio en la plataforma accidentada del Golfo de México habría reducido la gravedad del derrame de petróleo (calculado en unos 5.000 barriles al día) que amenaza las costas del sur de Estados Unidos.
La organización ecologista WWF aplaudió hoy la decisión de revisar las exigencias de seguridad para perforaciones en el Ártico.
WWF destacó en un comunicado que precisamente BP, junto con Imperial Oil, habían estado presionando al Gobierno canadiense para que redujera las medidas de seguridad en el Ártico con el argumento de que "sería demasiado costoso".