Canadá se opondrá a la implantación de un impuesto bancario a nivel mundial, propuesto por algunos países europeos para frenar los excesos que provocaron la última crisis financiera, dijeron hoy medios de información del país norteamericano.
Funcionarios cercanos al primer ministro canadiense, Stephen Harper, afirmaron a medios locales que Ottawa realizará próximamente una declaración oficial oponiéndose a la tasa para contrarrestar las acciones del primer ministro británico, Gordon Brown, a favor de la medida.
Canadá será la sede a finales de junio de las cumbres del G-8 y el G-20, lo que le da la prerrogativa de establecer los parámetros generales de las reuniones.
Según el periódico The Globe and Mail, Harper quiere contrarrestar "la impresión dada por el primer ministro británico, Gordon Brown, y otros líderes europeos de que el G-20 está convergiendo en torno a la idea de gravar a las instituciones financieras".
Un funcionario consultado por el rotativo declaró, a condición de mantener su anonimato, que por lo que al Gobierno canadiense nosotros respecta, "eso no va a pasar".
En este sentido, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, elogió hoy en Londres el papel de Brown tanto en la UE como en el G-20 para hacer frente a la crisis económica y sostuvo que, cuando se salga de la crisis, lo primero que se va a determinar es qué valores predominan en la nueva etapa.