Canadá, que ostenta la presidencia del G8, solicitó hoy nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear y dijo que el país asiático es "una amenaza" a la paz y seguridad internacionales.
El ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, Lawrence Cannon, dijo a través de un comunicado que "Canadá acoge con satisfacción el progreso sobre sanciones presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU".
Cannon también animó "a todos los miembros a trabajar de forma conjunta para producir una resolución de sanciones que castigue su continuo desprecio de sus obligaciones con el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA, por su sigla en inglés) y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU".
El responsable de la diplomacia canadiense añadió que "Canadá apoya decididamente nuevas sanciones a través del Consejo de Seguridad de la ONU. Trabajaremos con nuestros aliados para animar respuestas efectivas a la amenaza que Irán supone para la paz y seguridad internacionales".
Canadá, como presidente del G8 y anfitrión a finales de junio de la cumbre del grupo, ha puesto la crisis nuclear con Irán entre los asuntos prioritarios en la agenda de la reunión.
Desde la llegada al poder en el 2006 del Partido Conservador del primer ministro, Stephen Harper, Canadá ha adoptado una postura de dureza contra las autoridades de Teherán y se ha convertido en uno de los países que más está impulsando la adopción de fuertes sanciones contra Irán.