El teniente general retirado de la Fuerza Aérea de EE.UU. James Clapper, postulado por el presidente Barack Obama como director nacional de Inteligencia, dijo hoy ante el Senado que, de ser confirmado en el cargo, no será un "adorno" y buscará ampliar su autoridad sobre la red de inteligencia del país.
Durante una audiencia de confirmación que duró tres horas en el Comité de Inteligencia del Senado, Clapper dijo que no será un simple "adorno" y buscará ampliar su autoridad sobre el entramado de inteligencia del país, marcado por una expansión burocrática desde los atentados de 2001.
Clapper, que cuenta con apoyo bipartidista para su confirmación como titular de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), dijo que se sentía "razonablemente confiado" en que podrá mejorar la cohesión y gestión de la compleja comunidad de inteligencia, que incluye a 16 agencias de espionaje.
Clapper dijo que utilizaría los poderes que ya tiene la oficina del DNI, en vez de plantear una reorganización de la entidad, creada en 2004 en respuesta a la presunta descoordinación de las agencias de espionaje previa a los atentados del 11 de septiembre de 2001.
"No aceptaría asumir el cargo si sólo fuese un adorno de carrocería", afirmó Clapper.
El teniente general retirado incluso afirmó que tendría el poder de vetar cualquier decisión de la dirección de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) si fuera necesario, y que el propio presidente Barack Obama le dio garantías de esa autoridad en una conversación telefónica previa a la audiencia de hoy.
La extensa carrera militar de Clapper ha suscitado críticas entre algunos legisladores de que éste no podrá liderar una red de inteligencia compuesta principalmente por una fuerza laboral civil.
Clapper fue postulado por Obama hace más de seis semanas como sustituto del almirante retirado Dennis Blair, quien fue presionado a dimitir tras una turbulenta gestión de tan sólo 16 meses.
Clapper rechazó las críticas que ha hecho el diario The Washington Post sobre el sistema de inteligencia del país, en una serie de reportajes en la que destaca el crecimiento "descontrolado" y la duplicación de labores de esta burocracia.
"Creo que está bajo control", dijo Clapper, al ser preguntado sobre la serie del diario.