La cárcel paraguaya de Tacumbú, una de las más hacinadas de Suramérica, alberga a cerca de 4.000 reclusos y su biblioteca tuvo que ser convertida en un nuevo pabellón por falta de espacio, dijo hoy su director, Artemio Vera.
"El espacio físico ha sido rebasado y tenemos que agenciarnos para tratar de ubicar a los internos", afirmó Vera, quien explicó que "la parte que era la biblioteca" fue acondicionada para recibir a más presos.
En declaraciones a la radio Ñanduti, el funcionario señaló, además, que por esas condiciones "una franja de 500 internos" de 18 a 25 años, deambulan por los pasillos de la penitenciaría, situada en un suburbio de la capital paraguaya.
Vera indicó que en la actualidad ingresan más reclusos que otros tiempos, con un promedio de 20 a 22 frente a una salida de 12 a 15 internos, lo que complica la salubridad y la vigilancia.
La cárcel de Tacumbú, asentada en un predio de dos hectáreas, fue construida en 1955 para acoger a unos 800 internos y desde entonces ha sido sometida a reformas para aumentar su capacidad.
Organismos de defensa de los derechos humanos suelen denunciar abusos y condiciones infrahumanas en su interior.