El ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso afirmó hoy que hará todo lo posible por establecer un "puente" entre el candidato presidencial de su partido, José Serra, y la candidata "verde" Marina Silva, si finalmente es necesaria una segunda vuelta electoral en Brasil.
En una entrevista con la emisora colombiana RCN, Cardoso reflexionó acerca de la última encuesta de la firma Datafolha, que ha hecho revivir las esperanzas de la oposición al mostrar un descenso de la intención de voto por la oficialista Dilma Rousseff del 57% al 51% en dos semanas.
Según el sondeo publicado hoy, la ventaja de Rousseff sobre todos sus rivales juntos, que hace dos semanas llegó a ser de 14 puntos porcentuales, se redujo a solo dos.
"Haré todo lo posible para que una alianza entre Serra y Silva se produzca" si los resultados de las urnas este 3 de octubre obligan a convocar una segunda vuelta, manifestó Cardoso -quien gobernó Brasil entre 1995 y 2003- en respuesta a una pregunta de la emisora colombiana.
El ex mandatario dijo tener "muy buena" impresión de Marina Silva, candidata del Partido Verde y ex ministra del actual presidente, Luis Inacio Lula da Silva, que según la encuesta ha pasado de un 11 a un 14% de intención de voto
También señaló que comparte con ella una visión de defensa del medio ambiente contraria al desarrollo a toda costa que, según dijo, preconiza Rousseff, la candidata del gobernante Partido de los Trabajadores.
El ex gobernante opinó que en caso de que Serra, que tiene un 28% de apoyo según Datafolha, tenga que competir por la Presidencia con Rousseff en una segunda votación, los temas que van a ser determinantes son los económicos y sociales y cuestiones "morales", como la corrupción en la función pública.
"La gente quiere garantías de que va a seguir mejorando", dijo Cardoso para recalcar que Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), debe ser "muy específico" al explicar las políticas sociales y económicas que aplicará si llega al poder.
Para Cardoso, no es cierto que solo las clases altas se preocupan por asuntos como la corrupción. También las clases populares comprenden que esas prácticas "dañan los intereses de los más pobres", dijo.
Al respecto opinó que el descenso de la intención de voto por Rousseff puede deberse tanto a que personas "muy cercanas a ella" se han visto envueltas en escándalos de corrupción como al hecho de que la, a su juicio, "exagerada" presencia del presidente Lula en su campaña ha generado "una señal de alerta" en algunos sectores.
"Se ha jugado de cuerpo entero por ella", dijo Cardoso, quien consideró que en este terreno hay un límite "muy claro" entre lo que es legal y el abuso de poder.
El presidente Lula es "el principal activista de la campaña" de Rousseff, señaló.
Cardoso dijo también a RCN que sea quien sea el ganador de las elecciones no habrá grandes cambios en la política económica, porque los brasileños han comprendido que la estabilidad en ese campo es "fundamental".
Si gana Rousseff, se puede esperar un sesgo más "estatizante", de "mayor control del Gobierno en las decisiones económicas", que si la victoria es para Serra, opinó.
Tras señalar que la economía de Brasil está "fuerte" y reconocer que Lula manejó bien la crisis económica global, Cardoso opinó que faltan reformas como la educativa y la laboral y dijo que el actual Gobierno ha sido "muy tímido" a la hora de aceptar la ayuda del capital privado para mejorar las infraestructuras del país.
"Dilma será aun más tímida" si llega a la Presidencia, auguró.
También indicó que es necesario que Brasil defienda una "posición estratégica" en el mundo y "estudiar con calma y pensando mejor" que va a hacer con las gigantescas reservas de petróleo del presal.