CARRETERA**El que Cambio Democrático, de Ricardo Martinelli, a través de su vicepresidente, Rogelio Baruco, se haya manifestado contra el denominado "camino ecológico", el cual, atravesando la trocha de caminantes conocida como el "Sendero de los Quetzales", unirá a Cerro Punta con Boquete, es interesante. En primer lugar, porque hacía demasiado tiempo que un partido político no se pronunciaba sobre problema nacional alguno.
PARTIDOS**Todos se la pasan buscando acomodos y cuotas de poder, tramando componendas, alianzas, o en puro proselitismo electorero. El resultado es que surge un divorcio entre la ciudadanía y los partidos, porque los intereses de uno y de otro son distintos y, cuando no, diametralmente opuestos entres sí. Basta con observar cómo se vota en la Asamblea y las posiciones que adopta, ordinariamente de espaldas al querer ciudadano.
CIUDADANÍA**Si nuestra democracia está estructurada constitucionalmente alrededor de los partidos, éstos debieran esmerarse en consultar más los intereses ciudadanos para poner su voz y su fuerza - por modesta que sea - a su servicio, porque a ella se deben, no a intereses particulares. El desgaste de dichos colectivos es un fenómeno que puede conducir y está conduciendo a nuevas formas de participación política surgidas del seno de la sociedad civil.