Una carta del exactivista italiano Césare Battisti, en la que reitera su inocencia por los crímenes a los que fue condenado en su país, provocó hoy la primera polémica en el plenario del Senado brasileño, que tomó posesión el martes.
La carta fue leída por el senador oficialista Eduardo Suplicy, quien visitó hoy a Battisti en la cárcel Papuda de Brasilia y defiende la inocencia del italiano, pero la oposición, favorable a su extradición, reaccionó de inmediato.
"Participé de los Proletarios Armados para el Comunismo, pero en esas acciones nunca provoqué heridas o la muerte a cualquier ser humano. Hasta ahora, ninguna autoridad policial o cualquier juez me preguntaron si cometí algún asesinato", apuntó Battisti en la misiva, en la que defiende una "sociedad justa".
Battisti, quien está detenido en Brasil desde 2007, es reclamado por la Justicia de Italia, donde fue condenado a cadena perpetua por cuatro asesinatos cometidos en la década de los setenta, cuando era miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo.
La extradición, que fue aprobada por el Supremo brasileño, fue negada el pasado 31 de diciembre por el ahora expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el que fue uno de sus últimos actos de Gobierno.
El Supremo Tribunal debe ahora retomar el caso para determinar si la polémica decisión de Lula, que ha generado fuertes protestas en Italia, se ajusta a los términos del tratado de extradición firmado entre ambos países.
La defensa de Battisti, sin embargo, ha pedido su excarcelación, pues entiende que la decisión de Lula es firme y ajustada a derecho, por lo que deberá ser refrendada por la Justicia.
El senador opositor Flexa Ribeiro, en tanto, manifestó que el pueblo "no quiere que Brasil abrigue criminales".
En defensa de Battisti, la escritora e historiadora francesa Fred Vargas manifestó al diario O Estado de Sao Paulo que un documento firmado por Battisti para sus abogados en el juicio al que fue sometido en Italia, fue después copiado para hacer otras autorizaciones de representación judicial falsas.
Una grafóloga francesa corroboró la afirmación de Vargas, según apuntó el medio brasileño en su página de internet.