La Casa Blanca explora hoy vías para la repatriación de 40.000 ciudadanos estadounidenses atrapados en el Reino Unido tras la suspensión de vuelos en buena parte de Europa por las cenizas volcánicas procedentes de Islandia.
Según indicó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en su rueda de prensa diaria, el Gobierno estadounidense "examina todas las posibilidades con las que contamos para acelerar el proceso" de regreso de estos ciudadanos a su país.
"Es algo que estamos siguiendo muy de cerca", señaló el portavoz, quien recordó que este fin de semana el propio presidente de EE.UU., Barack Obama, vio afectados sus planes por las cenizas, al tener que cancelar su asistencia al funeral del presidente polaco, Lech kaczynski, este domingo en Cracovia.
Gibbs no indicó qué planes concretos se plantean la Casa Blanca o el Departamento de Estado.
Acerca de la opción, como hará el Reino Unido, de enviar barcos militares que puedan trasladar a los ciudadanos estadounidenses, Gibbs indicó que "por ahora no he oído esa posibilidad".
La situación de los estadounidenses atrapados en el Reino Unido es más complicada que en el resto de Europa porque les es más difícil acceder a un aeropuerto operativo desde donde puedan tomar un vuelo de regreso a su país.
El Pentágono indicó hoy que el cierre del espacio aéreo europeo ha afectado también al traslado de sus soldados heridos en Irak y Afganistán, que normalmente harían escala en Alemania y ahora se detienen en la base naval de Rota, en Cádiz (España), lo que prolonga ocho horas más la duración del viaje.