El ex presidente cubano Fidel Castro volvió a criticar a la empresa holandesa Philips por supuestamente haber incumplido un contrato de entrega de equipamientos médicos, pero añadió que aceptaría "gustosamente cualquier rectificación".
El mensaje, difundido la pasada noche, tiene el mismo tono que la última de sus "reflexiones" aparecida cuatro días antes, pues se centra en detallar el contrato que Cuba y Venezuela -unidas por un convenio de cooperación médica- firmaron con Philips y otras empresas para la entrega de una serie de equipos médicos.
Según Castro, su Gobierno pagó 72,7 millones de dólares por los equipos de Philips destinados a Cuba y Venezuela, pero desde fines de 2006 la empresa dejó de suministrarlos, y añade que "Philips no cuestiona los datos ofrecidos (y) reconoce que las exigencias del Gobierno de EE.UU. motivaron la paralización de los suministros".
El ex presidente cubano, que desde febrero de 2008 no tiene cargos en el Estado tras traspasarlos a su hermano Raúl, asegura que es el embargo comercial estadounidense el que está tras la decisión de la empresa holandesa, e ironiza diciendo que "se trata de equipos médicos, destinados a salvar vidas; no son armas de guerra".
Como es habitual, Castro carga contra EE.UU. en varios frentes: "Esa potencia imperial no solo consume el 25% de la energía fósil, con menos del 5% de la población del mundo; contamina la atmósfera, destruye el medio ambiente, amenaza al mundo con sus armas de exterminio y es el mayor productor y comerciante de armas".
Fidel Castro no aparece en público desde que cayó enfermo en julio de 2006, pero últimamente sus "reflexiones" aparecen con cierta frecuencia en los medios cubanos, todos estatales, que en los últimos meses han divulgado también vídeos y decenas de fotos en las que se le ve bastante recuperado.