El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó hoy que fue un "honor" para su "revolución" la "expulsión" del embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Álvarez, en medio de otra crisis bilateral registrada en septiembre pasado.
"Es un honor para un revolucionario que un Gobierno imperialista lo haya expulsado", declaró Chávez durante una reunión extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) en Caracas.
Chávez celebra este lunes su 10 aniversario al frente del Gobierno junto a sus colegas en el Alba, los presidentes de Bolivia, Evo Morales; de Nicaragua, Daniel Ortega; de Honduras, Manuel Zelaya; de Dominica, Rooselvet Skerrit; y el primer vicepresidente del Consejo de Estado y Ministros de Cuba, Jose Ramón Machado.
El gobernante venezolano, que promueve el llamado "socialismo del siglo XXI", recordó la crisis diplomática con Estados Unidos al presentar en la reunión del Alba al ex embajador Álvarez como presidente del recién creado Banco del Alba.
"Bernardo Álvarez, presidente Banco del Alba, que tiene en su récord como un honor el haber sido expulsado siendo embajador" en Estados Unidos, expresó Chávez.
Chávez expulsó en septiembre pasado al embajador estadounidense en Caracas, Patrick Duddy, en solidaridad con Bolivia, y Washington hizo lo mismo con Álvarez con el argumento de aplicar el principio de reciprocidad diplomática.
La ruptura de las relaciones diplomáticas fue un capítulo más en las complicadas relaciones políticas entre el Gobierno "socialista" de Chávez y Washington, que sin embargo no ha afectado el intenso comercio bilateral, que creció un 50 por ciento en 2008 según datos empresariales venezolanos.
Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, es uno de los principales abastecedores de petróleo de Estados Unidos, casi la mitad de los 3 millones de barriles diarios que produce diariamente.