El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció hoy que desde octubre próximo regirán una serie de medidas económicas para reactivar la economía nacional, que incluirá una inyección de más de 4.600 millones de dólares.
Las medidas regirán desde el 1 de octubre y buscarán "lograr que el último trimestre sea de reactivación de la economía", declaró el mandatario a las puertas del palacio de Miraflores tras recibir al tenor español Plácido Domingo.
"Ayer firmé la aprobación para colocar en el mercado interno 10.000 millones de bolívares fuertes; es decir, (poco menos de) 5.000 millones de dólares, y lo recogemos en menos de un mes, porque el circulante es muy alto", declaró sin aludir el resto de medidas.
El mandatario venezolano agregó que se tomaron "cerca de 40 decisiones en el orden económico", que informará "en las próximas horas, en los próximos días".
La economía venezolana se contrajo el segundo trimestre de este año por primera vez en más de cinco años, principalmente por la caída de los ingresos procedentes de las exportaciones de petróleo.
Chávez añadió que también se decidió "acelerar la entrega de divisas" a la tasa oficial de 2,15 bolívares por dólar, en el marco de un férreo control estatal de cambio en vigor desde el año 2003.
El organismo gubernamental encargado de la administración de las divisas (Cadivi) "ha frenado un poco", admitió, la entrega de divisas a los importadores, a las empresas y particulares que deben cumplir una serie de engorrosos trámites para acceder a ellas.
Esa demora de Cadivi obliga a los interesados a buscar divisas en el ilegal mercado negro, donde la paridad del dólar, por ejemplo, dobla los 2,15 bolívares por unidad.
Chávez sostuvo al respecto que su Gobierno ha logrado "en las últimas semanas reducir la brecha entre el dólar oficial y el llamado dólar paralelo", cuya tasa no puede ser difundida por ley.
Además de la contracción del 2,4% que reportó la economía venezolana en el segundo trimestre de 2009, tras 22 trimestres consecutivos de crecimiento, el Gobierno debe afrontar con la inflación, que acumuló un 15,6% hasta agosto pasado y que este año "va a terminar en un nivel inferior" a los 30,9% con que cerró 2008, vaticinó el gobernante.