El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lamentó hoy la dimisión el pasado miércoles de José Sócrates como primer ministro de Portugal y subrayó que el exjefe del Ejecutivo luso hizo un "inmenso esfuerzo" por su país.
"Lamento mucho, en verdad, no he podido hablar con él, quiero hablar con él, que haya renunciado al gobierno ese buen amigo, José Sócrates", dijo Chávez durante su programa dominical de televisión "Aló, Presidente".
"Me consta el inmenso esfuerzo de José para llevar adelante a Portugal", agregó el presidente de Venezuela, que mantuvo relaciones muy estrechas con el Gobierno de Sócrates.
Chávez dijo que en Portugal hay una "oposición de derecha dura" que no aprobó un plan que, dijo: "Yo no lo puedo calificar, pero es su plan económico, de su circunstancia".
La crisis económica que tiene a Portugal al borde de un rescate financiero acabó el miércoles con seis años de gestión del Ejecutivo de Sócrates, que dimitió luego de que toda la oposición en bloque rechazara su último plan de austeridad.
"Hicimos lo que pudimos por ayudar a su gobierno, ayudarnos mutuamente", señaló Chávez, al revelar que Sócrates le había dicho que no quería caer en la "dependencia del Fondo Monetario" y buscaba lograr un equilibrio en las cuentas del país.
El pedido de dimisión presentado por Sócrates el pasado miércoles abrió una crisis institucional que dejó en las manos del jefe del Estado, Aníbal Cavaco Silva, la decisión de convocar comicios anticipados, como piden todos los partidos, o formar otro gobierno.
"No sabemos qué va a pasar en Portugal ahora", señaló Chávez, que firmó en octubre pasado acuerdos por valor de mil millones de euros con Sócrates para afrontar la crisis "unidos", según destacó entonces el presidente venezolano durante una visita al país europeo.
Chávez cargó de nuevo contra los líderes europeos que ahora parecen "dirigentes de guerra", aunque "con corbatas desde salones majestuosos".
Indicó que Europa "está en una crisis muy profunda" y manifestó su "sensación" de que a algunos dirigentes europeos el conflicto militar en el norte de África, en Libia, "les permite distraer la atención pública interna a allá (...) Para tratar de bajar las tremendas presiones" internas, dijo.