El Gobierno chileno inició gestiones directas ante Cuba para lograr la liberación de presos políticos antes de conocer las negociaciones que ese país llevaba a cabo con España y con la Iglesia católica, reveló hoy el canciller, Alfredo Moreno.
"Nosotros hicimos una gestión con el Gobierno cubano antes de saber las gestiones que estaba haciendo la Iglesia y España en esa materia", desveló hoy el ministro durante la cuenta pública de su cartera, celebrada en el Palacio de la Moneda, sede del Gobierno.
"Yo incluso me entrevisté con el canciller cubano (Bruno Rodríguez) y le solicité por razones humanitarias que colaborara en darle la libertad a estas personas sin saber que ya estaban cerca de hacerlo", añadió el canciller.
"Nos pareció que si habíamos estado solicitando esto también teníamos que ser parte de la solución y por tanto Chile ofreció a aquellos cubanos que salieran de la isla" que pudieran instalarse en ese país, explicó.
El 5 de julio, el Gobierno chileno se mostró dispuesto a acoger presos cubanos que fueran excarcelados por el régimen de Raúl Castro, y dos semanas después ofreció acoger como refugiado político al disidente cubano José Ubaldo Izquierdo Hernández.
Acompañado de su familia, Izquierdo llegó el 4 de agosto a Chile, que es el único país latinoamericano que ha acogido a uno de los ex presos políticos que en julio viajaron desde La Habana a España.
Izquierdo, periodista independiente de 44 años, vivió los últimos siete años recluido en su país, después de ser detenido el 19 de marzo de 2003 por apoyar el Proyecto Varela, que exigía mayores liberados en la isla.
El 7 de julio, el régimen cubano anunció su compromiso de excarcelar a los 52 presos que permanecían en prisión del "Grupo de los 75", y el plazo estipulado para ello se cumplió el 7 de noviembre, cuando España había acogido a 46 de ellos.
De los presos políticos deportados a España, otros dos se han ido a otros países: Arturo Pérez de Alejo, a Estados Unidos, y Rolando Jiménez, a la República Checa.