Chile lideró mundialmente durante los últimos años el proceso de apertura comercial, gracias a la veintena de Tratados de Libre Comercio (TLC) que mantiene con las principales economías del orbe.
Así lo aseguró hoy el director general de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, Carlos Furche, en un encuentro con la prensa para ofrecer un balance del proceso de apertura de la economía chilena, ciclo que calificó como "muy exitoso".
"Hemos sido líderes en el mundo en materia de apertura comercial", indicó Furche, quien agregó que ha sido "una de las políticas públicas más exitosas impulsadas en los años recientes y con un mayor grado de aceptación y legitimidad política y social".
Chile cuenta con 20 acuerdos comerciales vigentes con 56 países, lo que significa un acceso preferencial a un mercado de 3.800 millones de personas.
La cifra podría ascender pronto a 21, cuando el Congreso ratifique el TLC firmado en julio del año pasado con Turquía, una de las principales economías emergentes.
"Si uno ve el panorama del mundo, tenemos TLC con todos los países industrializados y también firmados o en proceso con países emergentes, como Turquía e Indonesia", apuntó el funcionario.
Furche explicó que durante la legislatura de la presidenta Michelle Bachelet, que el próximo 11 de marzo cederá el poder al derechista Sebastián Piñera, la política comercial chilena se ha sustentado en dos ejes.
El primero ha sido la ampliación y profundización de acuerdos vigentes con países de la región, como Ecuador, Perú y Colombia, entre otros.
La otra prioridad consistió en la inserción en las economías asiáticas, con acuerdos de asociación económica con Japón o el TLC con China, el primer destino de las exportaciones chilenas.
Por ello, Furche consideró que el proceso de apertura bilateral "prácticamente está hecho y constituye una de las fortalezas con las que Chile continuará contando en los años venideros para tener condiciones que le permitan un crecimiento rápido y sostenido".
En ese sentido, uno de los principales retos que afronta Chile es convertirse en una plataforma para terceros países que quieran dar el salto a nuevos mercados aprovechando su extensa red de TLC, a través de los llamados encadenamientos productivos.
Furche recomendó al próximo Ejecutivo trabajar con políticas públicas que permitan a las pymes aprovechar las ventajas comerciales de las que goza el país, a menudo restringidas para las grandes compañías.
"Si desde el punto de vista de la política pública no se hace nada lo más probable es que esas ventajas sean aprovechadas de manera casi excluyente por aquellos que tienen las mejores posibilidades para hacerlo, que normalmente son las empresas con mayor capacidad económica, tecnológica y financiera".
Destacó que en ese aspecto aún existe "una brecha enorme entre las capacidades potenciales y lo que hemos sido capaces de hacer", y apuntó que las exportaciones chilenas procedentes de pymes apenas alcanzan el 10% del total.