El canciller de Chile, Alejandro Moreno, realizó hoy una visita relámpago a Quito para oficializar la entrega de 100.000 dólares al proyecto ambientalista Yasuní-ITT, una iniciativa insignia de Ecuador para dejar bajo tierra una parte del petróleo de la Amazonía.
"Esto hace falta en el mundo", dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, durante una ceremonia efectuada esta tarde, en la que se oficializó el aporte chileno a la iniciativa.
El Gobierno de Chile "es el que puso el ejemplo", remarcó el canciller ecuatoriano, que exigió a la comunidad internacional "más acciones y menos palabras; más acciones y menos promesas".
La ministra coordinadora de Patrimonio Natural de Ecuador, María Fernanda Espinosa, que también dirige el proyecto Yasuní-ITT, efectuará la próxima semana una gira por varios países europeos para convencerles de que sigan el ejemplo de Chile y aporten fondos.
Moreno dijo durante la ceremonia que para su Gobierno es "un honor" ser el primer contribuyente al proyecto, al que consideró una "iniciativa creativa y audaz pero, sobre todo, emblemática".
El canciller chileno destacó que el proyecto ataca a un problema crucial para la humanidad, como es el cambio climático y la emisión de gases de efecto invernadero, ya que el plan evitará la generación de 407 millones de toneladas de dióxido de carbono.
Moreno dijo que el aporte es "simbólico", pero destacó que se haga en un momento en que su país acomete también acciones para contrarrestar los efectos del terremoto que sufrió en febrero pasado.
"Estamos ayudando a preservar un parque maravilloso", de casi un millón de hectáreas, que no sólo es un "tesoro para Ecuador", sino "para el mundo", subrayó.
Esta iniciativa "merece apoyo", agregó el canciller de Chile, cuyo gesto fue exaltado por el coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas y del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Ecuador, José Manuel Hermida.
El primer aporte que ingresó en el fideicomiso "proviene de un país de ingresos medios" como Chile, que apuesta por una iniciativa "audaz" del Gobierno ecuatoriano, que se "vincula de manera indisoluble" a los esfuerzos contra el cambio climático, agregó Hermida.
Puntualizó que los aportes, que se espera que alcancen los 350 millones de dólares al año, se dirigirán a proteger el Parque Yasuní y conservar su rica biodiversidad, pero también a la promoción de energías renovables y limpias.
Asimismo, el director nacional del PNUD señaló que la conservación del bosque amazónico también contribuirá a oxigenar la atmósfera, lo que le convierte en un proyecto de interés universal.
Espinosa llevará esos argumentos en su gira, que se iniciará el próximo domingo en Nueva York y continuará por Alemania, Italia, Bélgica y Noruega, según dijo a Efe una fuente gubernamental.
El objetivo del periplo, agregó la fuente, es "concretar" los aportes que esos países han anunciado para poner en marcha el proyecto Yasuní-ITT.
Ese plan busca dejar sin explotar, por tiempo indefinido, tres campos petrolíferos (Ishpingo, Tambococha y Tipuitini) situados en el Parque Nacional Yasuní, en la selva amazónica, considerado como la región de mayor concentración de biodiversidad en el planeta.
El Gobierno de Quito exige a la comunidad internacional al menos la mitad de los ingresos que dejará de recibir por mantener bajo tierra el crudo del Yasuní, que contiene el 20 por ciento de las reservas petroleras de Ecuador.
Para recoger los eventuales aportes, el Ejecutivo ecuatoriano y el PNUD constituyeron hace un mes un fideicomiso internacional, cuya primera contribución hizo hoy Chile.