Chile propuso hoy fortalecer el papel del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras El Salvador abogó por sistemas de alerta y de sanciones ante interrupciones de la democracia, al coincidir en la necesidad de reformar la Carta Democrática Interamericana.
"Chile cree que debe ser fortalecido el rol y la responsabilidad del secretario general de la OEA", afirmó hoy el subsecretario chileno de Relaciones Exteriores, Fernando Schmidt, en un simposio organizado en San Salvador por la Cancillería.
Asimismo, la Asamblea General de la OEA "debe quedar facultada para que con los votos de dos tercios de los miembros que componen el organismo pueda suspender a un país cuando el orden democrático sea violentado por la acción directa de un Gobierno", agregó Schmidt.
El funcionario, al intervenir en el simposio "Desafíos para la Aplicación de la Carta Democrática Interamericana en el Hemisferio", señaló que la Carta Democrática puede modificarse si así se acuerda en el seno de la OEA "con la prudencia y la claridad que requieren acciones" de esa naturaleza.
"Cualquier apertura a la modificación debe necesariamente ir acompañada por la participación en el debate y en la búsqueda de mecanismos que permitan mejorar la protección de la democracia", agregó el vicecanciller durante el simposio, preparatorio de la 41 Asamblea General de la OEA, que se celebrará en junio próximo en la capital salvadoreña.
Schmidt recordó que en épocas recientes en Ecuador y Honduras se vivieron "episodios que vuelven a poner en el tapete la necesidad de cuidar y de proteger a esta institución central" para la "convivencia social".
Además, saludó que se "haya producido un avance sustancial en la reincorporación de Honduras -un país amigo con el cual Chile tiene cordiales relaciones diplomáticas- a la Organización de Estados Americanos".
Se refirió así a la reunión que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, auspició este sábado en Cartagena con sus homólogos de Venezuela, Hugo Chávez, y de Honduras, Porfirio Lobo, orientada a agilizar el regreso de este último país a la OEA, de la que fue suspendida el 4 de julio de 2009 tras el golpe contra el entonces gobernante Manuel Zelaya.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Hugo Martínez, manifestó que el Gobierno salvadoreño respalda el establecimiento de un sistema de prevención y alerta temprana contra las amenazas de rompimiento del orden democrático y constitucional, sobre todo amenazas cernidas a través de los golpes de Estado.
Planteó, de igual forma, el establecimiento de "mecanismos concretos de sanción en aquellos casos de que se interrumpa el orden democrático y constitucional".
"Recordemos que en un caso reciente todos los países fuimos unánimes en condenar la interrupción del orden democrático y constitucional, pero no todos los países fuimos unánimes al plantear las medidas sancionatorias de la interrupción de ese orden", añadió.
Señaló que se deben establecer "cursos de acción" en la vertiente preventiva a través de un sistema de alerta temprana y en la vertiente de sanciones, en caso de que no se pueda evitar una interrupción del orden constitucional.
El Salvador será sede entre el 5 y 7 de junio de la 41 Asamblea General de este organismo, así como de una reunión del Consejo de Ministros, un foro del sector privado y un encuentro de jóvenes empresarios.