El Gobierno chileno ha intensificado la vigilancia en sus zonas fronterizas para evitar la entrada del mosquito transmisor del dengue, enfermedad que ha afectado a miles de personas en zonas de Bolivia, Paraguay, Brasil y el norte de Argentina, informaron hoy fuentes oficiales.
Andrea Olea, jefa de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud, dijo a los periodistas que el objetivo del Gobierno chileno es velar para que no haya criaderos del mosquito en el país, que actualmente no existen".
Agregó que las autoridades sanitarias se mantienen en contacto permanente con los departamentos de epidemiología de los países afectados por el dengue.
Chile está declarado país libre del vector del dengue desde 1961 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), pero desde el año 2000 el insecto ha sido detectado en la Isla de Pascua, con brotes esporádicos de la enfermedad, aunque en su forma más benigna.
En lo que va del presente año y tras la expansión de la epidemia en los países vecinos, en Chile se han notificado 17 casos, pero las autoridades destacan que todos son "importados".
Las autoridades de Salud están preocupadas especialmente por el próximo festivo de Semana Santa, cuando se prevé que miles de chilenos viajen a Argentina, especialmente a Buenos Aires, por lo que recomendaron la aplicación de medidas básicas para prevenir la picadura del mosquito.
Olea subrayó que sólo en el norte de Argentina existe transmisión del dengue y que los casos que se han notificado en la capital del vecino país son personas que se han contagiado en esa región.
"En Buenos Aires los casos que hay, y eso me lo aseguró el director de epidemiología del Ministerio de Salud argentino, son todos importados desde la zona norte", precisó la especialista.
En Argentina se han confirmado en lo que va del año alrededor de 3.000 casos de dengue, mientras en Bolivia los infectados sobrepasan los 45.000 y en Brasil llegan a 43.000, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.