La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, se reunió hoy con representantes de diferentes organismos financieros internacionales para exponerles el plan de inversión del país para los próximos cuatro años, que llegaría a los 6.475 millones de dólares y buscar opciones de financiación.
En su exposición, Chinchilla indicó que el objetivo del Gobierno es "financiar un amplio programa de inversión pública y el déficit fiscal proyectado" en cerca de 5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para este y el próximo año.
A la cita acudieron representantes del Banco Mundial (BM), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de las agencias de cooperación de España y Alemania, entre otros.
Chinchilla reconoció que el país deberá aumentar la financiación externa para hacer frente a los proyectos meta del Gobierno, pero que "paralelamente y con miras a equilibrar las finanzas públicas se presentará una reforma fiscal para aumentar la carga tributaria".
La mandataria estima que el 62% de esos 6.475 millones de dólares provenga de créditos, 25% de proyectos de concesiones públicas, 10% de fideicomisos y 3% de la venta de bonos.
Los sectores que acapararán la mayor parte de la inversión serán energía, con 2.881 millones de dólares, pues el Gobierno impulsa una ruptura del monopolio estatal en este sector, y la infraestructura y el transporte, con 2.222 millones de dólares.
Entre las obras que la Administración Chinchilla planea otorgar en concesión destacan los puertos del Caribe, un aeropuerto en el Pacífico norte, y la ampliación de un tramo de la carretera interamericana.
Parte de los créditos que solicitará Costa Rica se invertirán en proyectos de alcantarillado y tratamiento del agua en zonas urbanas y rurales, valorados en más de 335 millones de dólares.
La presidenta mencionó además proyectos en áreas como educación, salud, turismo y ambiente, con el objetivo de ofrecer un abanico de posibilidades a los organismos internacionales y a los bancos locales que asistieron a la presentación.