La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, dijo hoy que está dispuesta a dialogar con Nicaragua para impulsar una agenda de desarrollo bilateral, pero afirmó que mantendrá la demanda ante la Corte Internacional de Juticia (CIJ) por la "invasión" a una porción de territorio costarricense.
En una entrevista con la radio ADN, la mandataria calificó como una "buena señal" para abrir el diálogo la reacción del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien dijo que acatará las medidas cautelares dictadas por la CIJ en el litigio bilateral.
Sin embargo, Chinchilla advirtió que antes de sentarse a dialogar con el Gobierno vecino, primero se debe "verificar que Ortega sea consecuente con lo que dijo".
Entre otras cosas, la CIJ ordenó el martes a ambos países abstenerse de enviar tropas, fuerzas de seguridad o personal civil a la zona en disputa, conocida como isla Portillos, una porción de Isla Calero, en el Caribe.
Chinchilla aseguró que si llega el momento de dialogar con Nicaragua el tema principal será el desarrollo de una agenda bilateral concentrada en asuntos como medio ambiente, combate al narcotráfico, pero no el litigio bilateral.
"No vamos a sacar ese litigio de la Corte. Queremos que se resuelva en esa instancia y lo vamos a llevar hasta el final", aseguró la mandataria, quien prevé el fallo definitivo para dentro de tres o cuatro años.
Agregó que "lo que sucedió fue muy grave" y afirmó que "en otras naciones habría generado muertos", por lo que celebró que pese a que su país sintió "mancillada su dignidad", siempre "apostó por la justicia internacional".
Sobre las medidas cautelares dictadas por la CIJ, Chinchilla las calificó como "un paso muy importante", pues se "giró una orden a Nicaragua que le obliga a sacar las tropas militares que estaban en territorio costarricense".
"La Corte manda un mensaje a todas las naciones del mundo en el sentido de que las fronteras no se pueden redefinir a la brava", apuntó.
Ambos países se mantienen distanciados desde octubre pasado cuando Costa Rica denunció que Nicaragua invadió su territorio en isla Portillos con militares y civiles, y que además causó daños a un humedal protegido por convenios internacionales, en el marco del dragado del nicaragüense río San Juan.
Costa Rica llevó el caso a diversos foros internacionales, incluida la CIJ, donde afirmó que Nicaragua construyó un caño en isla Portillos para unir el río San Juan con la laguna Los Portillos, ambos cuerpos de agua nicaragüenses.
Nicaragua se ha defendido diciendo que nunca ha invadido suelo costarricenses, que todos los trabajos se han desarrollado en territorio propio y que es allí donde han estado los militares realizando labores contra el narcotráfico.