Científicos ubican las emociones en zonas corporales a base de una encuesta
Encuesta a taiwaneses, suecos, y finlandeses revela que más o menos sentimos las emociones en los mismos lugares.
Hay más pruebas que cada emoción tienen su región, según un estudio fundado parcialmente por la Academia de Finlandia.
De dónde surgen las "sensaciones subjetivas" (la forma en que los cerebritos se refieren a las emociones) nadie sabe.
Pero estos científicos, Profesor Lauri Nummenmaa, Enrico Glerean (por completar su doctorado) de Aalto University del departamento de Ingeniería Biomédica y Ciencias Computacionales, Profesora Riitta Hari en la unidad de Investigaciones Cerebrales de Aalto University, y Profesor Jari Hietanen de la Universidad Tampere en el Departamento de Psicología, quisieron por lo menos ver donde en el cuerpo las personas sienten las emociones.
Cuando Panamá América le preguntó a la Profesora Hari, que quiénes le ha beneficiado su estudio, advierte por escrito que "esto solo es un estudio básico que nos ayuda entender la base corporal de distintas emociones -- cómo se puede aplicar clínicamente sigue siendo algo del futuro".
Su metodología fue la siguiente: los sujetos eran de nacionalidades variadas: finlandeses, suecos y taiwaneses.
Les tenían una silueta del cuerpo humano y le pidieron pintar las regiones donde sentían un aumento o decrecimiento en actividad mientras que le estimulaban las emociones.
Para conmover a los sujetos, utilizaron como herramientas: los cuentos, las palabras, mostrarle las expresiones faciales de otros, y las películas (muy conocidas por la manipulación emocional).
Por ejemplo, mostraron unas películas sin el sonido que solicitaban una emoción en particular. Los sujetos podían verla cuantas veces querían para poder determinar "qué tipo de respuesta" les surgía.
Otra metodología fue darles cuentos cortos para leer que, igualmente, conmovía un sentimiento en particular.
Lo que los científicos encontraron es que los dibujos eran bastantes consistentes, aun considerando la diferencia de nacionalidad, y por consecuencia, la cultura.
Esto puede ser útil en tratamientos, aunque sí recibieron sus críticas que debieron haber utilizado monitores eléctricos conectados al cuerpo.
Será posible, aunque claro no se puede predecir el futuro, nos dice la Profesora Hari, pero algo concreto es que al público y los medios le ha interesado mucho.