Cientos de miles de costarricenses culminan hoy la tradicional romería hacia la Basílica de los Ángeles, donde llegan para agradecer y pedir favores a la Virgen de los Ángeles, patrona de este país centroamericano, donde con cariño se le llama "La Negrita".
En lo que se considera la mayor manifestación de fe religiosa de este país, personas de todas las edades y condición social caminan largas distancias y hasta durante semanas para llegar a la Basílica de Los Ángeles, en la provincia de Cartago, unos 20 kilómetros al este de San José.
Muchos de ellos caminan para agradecerle a "La Negrita" los milagros concedidos, como es el caso de Blanca García, quien hizo la romería desde San José y dice haber sido curada por la Virgen de una enfermedad, hace cinco años.
"Le doy gracias a la virgencita por haber hecho un milagro en mí. Yo tenía une enfermedad seria y gracias a ella lo superé", dijo a Efe esta mujer de 53 años.
Otros peregrinos caminan para pedir milagros y favores, especialmente la cura de enfermedades, o bien, por oportunidades laborales o simplemente para mantener la buena salud personal y de la familia.
Alfredo Gómez, un agricultor de 37 años, proveniente de la provincia de Alajuela, a unos 50 kilómetros de la Basílica, hace la romería para pedirle a la Virgen que le "repare" (conceda) trabajo y un salario estable para mantener a su familia.
Desde los rincones más alejados del país ha llegado a la Basílica gente descalza, en silla de ruedas, en bicicleta y hasta a caballo, para demostrar su fe en "La Negrita".
Cálculos oficiales indican que cada año cerca dos millones de fieles, llegan al templo, donde mañana se llevarán a cabo las celebraciones religiosas del 2 de agosto.
Según la tradición religiosa, el 2 de agosto de 1635, la Virgen -una imagen de una madre morena con un niño en brazos esculpida en jade- se apareció a la niña indígena Juana Pereira en una roca.
La niña indígena llevó la imagen de 18 centímetros de altura a su casa por lo menos en cinco ocasiones, pero la Virgen volvía a aparecer sobre la misma piedra, lo que fue considerado como una señal divina por los sacerdotes de la época.
Por ello, decidieron construir en el sitio una iglesia, que en la actualidad es la Basílica de Los Ángeles, el mayor templo católico del país.
Allí aún está la piedra donde apareció la imagen y debajo de ella brotó agua considerada bendita por los fieles que acuden allí para beberla, mojarse el cuerpo, o llevarla en botellas para sus casa.
Desde hace algunos días han comenzado a llegar peregrinos que han caminado semanas desde zonas alejadas del país, pero la mayor afluencia se espera para esta noche.
Mañana es festivo y se realizarán las celebraciones católicas del día de la Virgen de Los Ángeles, que incluyen una misa, a la que asistirá la presidenta del país, Laura Chinchilla, y todo su gabinete.
En la iglesia se pueden apreciar cientos de ofrendas que los fieles llevan a la Virgen de Los Ángeles en agradecimiento por su ayuda, como figuras de metal en forma de distintas partes del cuerpo, obsequiadas por personas que sanaron de enfermedades.
Para esta celebración también se suele vestir la imagen de la Virgen con una prenda seleccionada durante una especie de concurso en el que participan cientos de mujeres, quienes confeccionan un vestido para la imagen.
Para este año, la Iglesia Católica escogió un vestido adornado con los símbolos patrios del país.
Para mantener el orden y la seguridad de los "romeros", las autoridades costarricenses desplegaron una operación que incluye a centenares de policías de tránsito y civiles.
Más de 380 socorristas de la Cruz Roja darán primeros auxilios a los caminantes, que usualmente sufren de lesiones musculares, desmayos y cansancio.
Pero los "romeros" deberán estar atentos durante el trayecto para no llevarse una sorpresa, pues los oficiales de tránsito les multarán con cerca de 100 dólares si caminan fuera de las aceras o no respetan las señales de tránsito.
Douglas Marín