Las autoridades colombianas capturaron hoy a cinco ex funcionarios de la central de inteligencia del país, en el proceso que se sigue por escuchas y seguimientos ilegales a magistrados, periodistas, políticos y defensores de derechos humanos.
Según medios locales, agentes de la Fiscalía detuvieron a los ex jefes de inteligencia del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, estatal) Fernando Tabares y Jorge Lagos.
También a Bernardo Murillo, Luz Marina Rodríguez y Germán Albeiro Ospina, por su participación en la interceptación telefónica de varios magistrados, periodistas y dirigentes políticos.
A los detenidos se les sindica de los delitos de concierto para delinquir y abuso de autoridad.
Este es un nuevo capítulo en el caso que sacude al DAS desde 2004, cuando fueron ventilados en los medios de comunicación las actividades ilegales de esta entidad, que depende directamente de la Presidencia de la República.
Entre los seguimientos y escuchas ilegales contra personalidades se recuerdan las del director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco; la premio Nobel de Paz iraní, Shirin Ebadi; funcionarios de Naciones Unidas; magistrados de la Corte Constitucional y de la Corte Suprema; ex comisionados de paz o el actual embajador ante la OEA, Luis Alfonso Hoyos.
Estas detenciones se suman a la realizada el miércoles pasado, cuando fue privado de la libertad Gian Carlo Auque D'Silvestri, quien estaba estrechamente relacionado con el ex director del cuerpo de inteligencia, Jorge Noguera.
Es la primera vez que Auque es llamado por la justicia, aunque su nombre apareció en 2005 cuando se le relacionó con infiltraciones paramilitares en el DAS durante la dirección de Noguera.
En las acusaciones contra el ex director del organismo la Fiscalía solicitó que se investigara a Auque por los asesinatos de líderes sindicales cometidos por los paramilitares con una supuesta complicidad del DAS.
La causa se derivó de unas denuncias publicadas hace un año por la revista colombiana Semana relacionadas con una trama de intervenciones telefónicas y seguimientos ilegales por parte de funcionarios del DAS a magistrados de las altas cortes judiciales, políticos de oposición y periodistas.
Además de Noguera, el asunto implicó a los también ex dirigentes del DAS, Joaquín Polo, María del Pilar Hurtado y Andrés Peñate, y a varios altos cargos y funcionarios del Estado.