Al menos cinco personas murieron en Filipinas y otras ocho resultaron heridas en un ataque de presuntos guerrilleros musulmanes en una plantación de caucho en el sur del país, indicaron hoy fuentes oficiales.
El ataque tuvo lugar en Sumisip, en la provincia de Basilan, situada a unos 900 kilómetros al sur de Manila y donde en la última semana una veintena de soldados han muerto en enfrentamientos con el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI).
El portavoz regional del Ejército, el teniente coronel Randolph Cabangbang, dijo que las víctimas, trabajadores de la plantación, fueron tiroteadas mientras viajaban en un vehículo.
Cabangbang indicó que se cree que el ataque fue perpetrado por miembros del FMLI que esta semana mataron a 19 soldados en un enfrentamiento en la misma provincia de Basilan y a otros 7 en otro choque en la vecina de Zamboanga.
A raíz de estos ataques, numerosos políticos filipinos han pedido al Gobierno que interrumpa las negociaciones de paz con el FMLI e inicie una ofensiva militar, pero el presidente del país, Benigno Aquino, ha apostado por mantener el alto el fuego para impulsar el diálogo que se retomó en febrero.
Desde que se inició el diálogo en febrero, el FMLI ha sufrido una escisión de un grupo que no renuncia a la independencia de la zona de influencia musulmana en el sur de Filipinas.
El FMLI nació de una división en el seno del Frente Moro de Liberación Nacional cuando se aceptó negociar una solución que no fuese la independencia, y fue constituido formalmente en 1984.
La organización cuenta con unos 12.000 militantes y es el mayor grupo separatista de Filipinas.
Casi cuatro décadas de conflicto étnico, religioso y tribal han ocasionado miles de muertos de los dos bandos y cerca de dos millones de refugiados en una de las áreas más pobres del archipiélago.