La empresa Citgo, filial en EE.UU. de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), hizo hoy la primera entrega de combustible para que familias estadounidenses de bajos recursos tengan calefacción este 2009.
El centro Dorothy Day Catholic Worker House recibió fuel para calentar la casa en la que conviven varios voluntarios de esta organización benéfica, encabezada por Kathy Boylan, con cinco mujeres, dos salvadoreñas, una ecuatoriana y dos etíopes, que viven en acogida con sus hijos.
Desde hace cuatro años la compañía venezolana colabora con esta iniciativa impulsada por la agrupación benéfica Citizens Energy, de la que se benefician más de 200.000 familias de 24 estados, dijo el presidente de Citgo, Alejandro Granado, en un breve acto en el patio del centro de acogida.
Aunque la semana pasada el presidente de Citizens Energy, Joseph P. Kennedy II, dijo que la crisis económica amenazaba con la suspensión del programa, finalmente el combustible llegó a su destino.
"Hemos ajustado el programa para hacerlo lo más eficiente posible, reduciendo los costos operativos al mínimo, para poder mantener el abastecimiento al mismo número de familias que en años precedentes", señaló.
El pasado invierno el programa dio combustible a más de 1 millón de personas, incluidas 223 comunidades indígenas, en 23 estados y proporcionó fondos para la creación de planes de combustible para calefacción a más de 210 albergues para indigentes en 14 estados, con un costo de 100 millones de dólares.
Cuando se le preguntó si la decisión de continuar con el programa era una señal de Venezuela hacia la nueva administración de Barack Obama, Granado dijo que "el pueblo venezolano no ha dejado de mandar una señal de solidaridad y compromiso con los más necesitados".
Asimismo, aseguró que la empresa mantendrá el resto de programas sociales en los que está involucrada en EE.UU., como la distribución de bombillas de bajo consumo a hogares con escasos ingresos en ciudades como Houston y Corpus Christi (Texas), Lake Charles (Luisiana) y Washington.
Por su parte, Kennedy valoró que la compañía haya continuado con el programa este año y consideró que "ha sido una gran compromiso de Citgo y de los ciudadanos de Venezuela".
Las bajas temperaturas de este año, que han afectado especialmente al noreste del país, se han notado en el número de solicitudes de beneficiarios de este programa.
"Este año recibimos 60.000 peticiones de ayuda en un solo día", apuntó Kennedy, al resaltar que "la necesidad es desbordante, (porque) hace más frío que el inverno pasado, con lo cual la situación es mucho más dura para la gente pobre".
Kennedy confió en que este programa contribuya a Venezuela y Estados Unidos tengan una "buena relación".
La salvadoreña Grisela Granados, que vive en el centro con sus tres hijos, agradeció el combustible. "El invierno en Washington es muy frío y es una gran ayuda para mi familia y para tantas otras que lo necesitan", dijo a Efe.
Venezuela comenzó la iniciativa en 2005, cuando, tras el paso del huracán Katrina, varios legisladores estadounidenses pidieron a las petroleras que donaran un 10 por ciento de sus beneficios a los damnificados por el desastre.
Desde entonces, y ante el creciente número de solicitantes de este programa, los fondos destinados a familias necesitadas en Estados Unidos han llegado a un cada vez mayor número de hogares.
Entre 2005 y 2007 aumentó de 100.000 a 224.000 el número de familias que se beneficiaban del programa en 23 estados (en 2005 eran solo 8), según datos de la embajada venezolana en Washington.