La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, se mostró hoy "alarmada" ante la posibilidad de que el Gobierno de Sudán retrasara la evacuación el pasado martes de los afectados por la explosión de una mina en la región de Abyei, donde murieron cuatro soldados de la misión de la ONU.
Estados Unidos está "profundamente preocupado" por el suceso, en el que murieron cuatro soldados etíopes miembros de la misión de la ONU en la disputada región de Abyei (UNISFA, por sus siglas en inglés), cuando una mina estalló al paso del vehículo con el que patrullaban una zona controlada por el Gobierno de Jartum.
"Estamos alarmados por las informaciones de que el Gobierno de Sudán retrasó la concesión de los permisos de vuelo necesarios para permitir la rápida evacuación médica de los soldados heridos", dijo la secretaria de Estado en un comunicado.
Además, Jartum "amenazó con derribar cualquier helicóptero de la ONU que se acercara al área sin aprobación previa", según las mismas fuentes, indicó Clinton.
"Tres soldados heridos murieron durante este retraso innecesario", subrayó la jefa de la diplomacia estadounidense.
"Estados Unidos condena rotundamente la falta de cumplimento del Gobierno de Sudán de sus obligaciones y la obstrucción del trabajo de Naciones Unidas", añadió.
La explosión dejó además a otros siete soldados heridos, que son tratados ahora en un hospital militar de la ONU en la región de Kordofán del Sur, según detallaron a Efe en Naciones Unidas fuentes del Departamento de Operaciones de Paz del organismo (DPKO).
La ONU recibió con sorpresa la noticia, según detallaron las mismas fuentes, ya que Sudán forma parte del Tratado de Prohibición de Minas Antipersonales, nacido de la Convención de Ottawa, por lo que "no debería haber minas en una zona que está bajo su control".
Clinton, por su parte, transmitió sus condolencias a las familias de los fallecidos y al pueblo etíope, y recordó que Washington está comprometido "a asegurar que la UNISFA tiene el apoyo político necesario para desarrollar su importante misión en circunstancias adversas".
"Este trágico incidente también resalta la importancia de establecer la paz y la seguridad en Sudán, y entre Sudán y Sudán del Sur", aseguró la titular de relaciones exteriores.
Las tensiones entre ambas naciones aumentaron el pasado 21 de mayo, cuando las tropas de Jartum ocuparon Abyei, territorio rico en petróleo y cuya soberanía no quedó clara en el referéndum de independencia del sur.
"Urgimos a los dos Gobiernos a cumplir su acuerdo de retirar inmediatamente sus fuerzas del área de Abyei, y para permitir un acceso libre y sin restricciones al personal de la UNISFA", destacó Clinton.
Las tropas de la UNISFA, integrada completamente por soldados etíopes, empezaron a desplegarse en esa región a mediados de julio y tienen el mandato de velar por la paz en los próximos seis meses, proteger a los civiles y crear un entorno adecuado para permitir un referéndum en esa región rica sobre el futuro de su soberanía.