Un grupo de diputados nicaragüenses, encabezados por su presidente, el sandinista René Núñez, colocó hoy una ofrenda floral en el paseo peatonal Augusto C. Sandino, para rememorar la masacre ejecutada por la Guardia Nacional de Somoza el 22 de enero de 1967 contra opositores.
El titular del Congreso nicaragüense declaró a periodistas que esa ofrenda floral es para recordar "la última manifestación popular en contra de Somoza, dirigida por el (opositor) Partido Conservador, que fue masacrada de forma brutal por la Guardia" hace 44 años.
Según Núñez, con esa masacre la dictadura somocista (1937-1979) "cerró históricamente las puertas de las justas electorales, de la lucha pacífica para botar a Somoza y dejó abierta la puerta para, a través de la lucha armada", derrocar a ese régimen, lo cual ocurrió el 19 de julio de 1979.
El historiador Roberto Sánchez dijo a periodistas que la masacre ejecutada por la Guardia Nacional de Somoza contra opositores "fue uno de los hechos trágicos más terribles e irresponsables que se han cometido en la política nicaragüense".
Recordó que el 22 de enero de 1967 miles de opositores se manifestaban contra la dictadura somocista en una plaza de Managua, liderados por el entonces candidato presidencial conservador Fernando Agüero, quien al ver la cantidad de personas los desplazó hacia donde está ubicado hoy el paseo peatonal Augusto C. Sandino, antes avenida Roosevelt, cerca de donde despachaba Anastasio Somoza Debayle.
"Él (Agüero) pretendía que, con semejante cantidad de gente", iba "a provocar la renuncia del régimen somocista, lo cual fue absurdo", apuntó Sánchez.
"Lo que ocurrió fue que la Guardia de Somoza disparó sobre la multitud" y dejó centenares de muertos y heridos, agregó.
Según diversos reportes, la masacre dejó un saldo de 314 personas muertas, 300 de ellas manifestantes opositores, y centenares de heridos, y no se enjuició a ningún responsable de la Guardia.
En ese mismo lugar, Sandino fue emboscado, el 21 de febrero de 1934, por la Guardia Nacional luego de cenar con el entonces presidente Juan Bautista Sacasa y el general Anastasio Somoza García en la Loma Tiscapa, antigua sede de la Presidencia, en el inicio de la dictadura somocista.