El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, atribuyó al cartel mexicano de sicarios y narcotraficantes Los Zetas el ataque a las fuerzas de seguridad ocurrido anoche en el norteño departamento de Petén, que dejó un saldo preliminar de dos muertos, dos capturados y la incautación de nueve vehículos.
"Eran entre 60 y 90 hombres armados, un ejército, no una célula de narcotraficantes", aseguró el mandatario en una conferencia de prensa ofrecida junto a su ministro del Interior, Carlos Menocal.
El gobernante aseguró que los atacantes, que viajaban en al menos diez vehículos todoterreno sin matriculas, algunos de estos blindados, forman parte de Los Zetas, y que por la cantidad de hombres "es posible que algún cabezón (jefe) estuviera por allí".
Según Colom, Los Zetas planearon desde 2007 "invadir Guatemala para tener más territorio del que ya tienen en México", pero no han logrado su objetivo gracias a las acciones de las fuerzas de seguridad que han sido apoyadas por los gobiernos de Estados Unidos y Colombia.
"Esta es una guerra frontal en la que no daremos ni un paso atrás", subrayó el mandatario.
Por su parte, Menocal aseguró que un contingente de combatientes del cuerpo elite del Ejército, conocido como "Kaibiles", así como fuerzas especiales de la Policía Nacional Civil (PNC), han sido enviados al lugar del ataque para buscar a los supuestos narcotraficantes.
El ministro precisó que fueron dos los muertos durante el enfrentamiento y no cuatro como la PNC había informado inicialmente, y que los atacantes "iban a buscar un cargamento de droga que les habían robado" días atrás.
El enfrentamiento se registró anoche en la carretera que de la Ciudad de Flores conduce al Parque Nacional Tikal, a unos 350 kilómetros al norte de la capital guatemalteca, cuando los supuestos narcotraficantes atacaron un puesto de vigilancia de las fuerzas de seguridad, en donde hirieron a un soldado.
Según Menocal, "fueron destruidos cinco auto-patrullas y un vehículo militar por los disparos de los fusiles Ak-47".
La PNC capturó a dos de los supuestos atacantes, identificados como Oliver Grijalva y Gudiel Barrientos, y decomisó nueve vehículos y varias armas de los atacantes.
Dos hombres no identificados fueron hallados horas después en el interior de un vehículo todoterreno, los que según las autoridades podrían tratarse de vecinos del área que habían sido secuestrados por los atacantes para que les señalaran las vías para escapar.
El selvático departamento de Petén, fronterizo con México, es utilizado por grupos de narcotraficantes como ruta para traficar drogas que llegan al país desde Suramérica por vía aérea.