El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, dijo hoy que la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig), creada en 2006 para investigar grupos clandestinos de seguridad infiltrados en las estructuras del Estado, debe indagar también el conflicto armado de 1960 a 1996.
Colom se reunió con representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y del Fondo Internacional de Cooperación Agropecuaria en Roma, donde mañana será recibido en audiencia privada por el papa Benedicto XVI.
En una entrevista concedida a Efe, explicó que la intención del Gobierno es decir "que sí" a la ampliación de facultades de la Cicig, "aunque eso será una decisión de las Naciones Unidas y, en segundo término, de nuestro Congreso".
En opinión de Colom, "para erradicar la violencia en el país hay que erradicar también las secuelas de un conflicto muy duro en Guatemala, con 250.000 personas muertas de forma injusta".
"Esas heridas -explicó- están abiertas y hay que trabajar integralmente, y en nuestro opinión se debería incluir" en la Cicig ese asunto.
El presidente de Guatemala, quien asiste a una reunión del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) sobre seguridad que se celebra en Roma, refirió que "tanto en México como en el triángulo norte de Centroamérica el problema de violencia e impunidad es muy alto".
En el caso de Guatemala -matizó- el 41 por ciento de la violencia está provocado por el narcotráfico y "es un problema que no es nuestro. Es un problema regional que tenemos que afrontar".
"Se trata de crimen organizado que es poderoso, fuerte financieramente, poderoso violentamente, y creo que el esfuerzo para trabajar en equipo en la región es fundamental", subrayó.
Colom insistió en que se trata de un combate regional, no de un solo país, "y con el apoyo de EEUU y el de México que es importante y el de la Unión Europea, e incluso de Rusia, porque la droga viene de nuestra zona e infecta a toda la juventud".
En Guatemala ha sido erradicada toda la amapola y "esperamos que no haya producción de la misma de aquí en adelante", agregó.
Sobre las "maras", bandas de delincuentes juveniles, el presidente dijo que son resultado de factores sociales, "es una consecuencia de la droga. No es lo mismo un muchacho delincuente normal que otro con droga, pues se exacerba la violencia, se exacerba la perversidad".
Y para combatirla, explicó, es necesario que la juventud tenga oportunidad de educación, de trabajo y de cultura y "hemos iniciado programas exitosos, escuelas abiertas a 217.000 jóvenes todos los fines de semana con medio millón de familias asistidas por el Estado".
Colom, en el poder desde 2008, se muestra orgulloso de haber logrado el regreso a la gratuidad de la salud y enseñanza, "la parte energética en la que hemos avanzado bastante bien" y las relaciones internacionales.
"Hemos pasado de una situación de aislamiento a una situación de expansión, hemos hecho un gran esfuerzo por normalizar las relaciones de Honduras con todo el mundo. Es un país hermano y el que sufre es el pueblo hondureño", agregó.
Según Colom, Guatemala, El Salvador y República Dominicana están prácticamente normalizados, "pero tienen que darse algunos pasos para que el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) se afiance".
El golpe de Estado en Honduras de junio pasado rompió el proceso que estaba bastante avanzado: "Nicaragua tiene que normalizar sus relaciones con ese país y, una vez logrado esto, deberíamos solicitar una reunión del SICA que sea ya oficial".
"Esperaríamos antes de fin de mes una reunión extraordinaria del Organización de Estados Americanos (OEA) que permitiría el regreso de Honduras y ello abriría el paso a la integración", añadió.
Por otro lado, Colom dijo a Efe que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) aseguró que Guatemala puede ser la primera nación considerada de extrema pobreza en salir de esa lista, "de la desnutrición que es una vergüenza para el país, cuando es tan rico".
Colom invitará mañana al Papa a que visite Guatemala porque "siempre sería una bendición para el país".
Carmen Postigo