Colombia, el país del mundo con más víctimas por minas, acogerá en 2009 la segunda Conferencia de Revisión de la Convención de Ottawa, que prohíbe esos artefactos explosivos, según se ratificó hoy en Ginebra.
En la ceremonia de clausura de la novena reunión de los Estados parte de la Convención de Ottawa, que tuvo lugar esta semana en Ginebra, se oficializó la designación de Colombia.
Camboya y Suiza fueron los otros dos candidatos que competían por ser la sede de un encuentro que finalmente tendrá lugar en noviembre de 2009 en Cartagena de Indias.
El ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Jaime Bermúdez, se mostró encantado con la ratificación de la designación, dado que va a ser "un evento de gran importancia para el país", según declaró a Efe.
"Muestra el compromiso de Colombia con un tema tan importante como el de las minas y, además, será una ocasión de mostrar a más de 150 países la realidad de nuestro país: el drama del terrorismo y el narcotráfico, los avances logrados en la seguridad y las tareas que quedan aún por hacer", dijo.
Bermúdez precisó que esas tareas son "cumplir con los compromisos que el Estado ha asumido" y luchar para evitar que los grupos armados sigan colocando minas en el territorio.
"Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) colocan minas indiscriminadamente en los campos, en los caminos, algo que ha provocado la muerte y las amputaciones a miles de civiles inocentes", agregó el ministro.
Bermúdez, recordó, además, que las minas son un elemento clave en la lucha contra el narcotráfico, dado que "los guerrilleros las colocan en los campos para evitar la erradicación manual de la droga".
Según el último Monitor de Minas Terrestres difundido el pasado viernes por la ICBL (Campaña Internacional contra las Minas Antipersonales), Colombia vuelve a ser, por tercer año consecutivo, el país con más víctimas por minas.
Las minas son empleadas sobre todo los dos principales grupos guerrilleros en el país, las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Algunos grupos civiles han acusado también a los paramilitares de colocar minas.
Se calcula que entre 3.500 y 5.000 combatientes paramilitares permanecen activos en 200 municipios del país y sólo cerca de un 10 por ciento de los 31.000 agentes desmovilizados se han podido acoger al proceso de Justicia y Paz, que concede beneficios penales a cambio de su colaboración con la justicia.
En 2007, se registraron 895 víctimas por explosión de minas contra personas, de las cuales 193 murieron y 702 resultaron heridas, una disminución respecto a los datos de 2006, cuando hubo 230 fallecidos y 937 lesionados.
Colombia concluyó la destrucción de sus arsenales de minas en octubre de 2004, antes de cumplirse el plazo establecido según el tratado que prohíbe estos artefactos.
El informe del ICBL cree "poco probable" que Colombia pueda llevar a cabo el desminado de su territorio antes de marzo de 2011 (su plazo en la Convención) en las zonas que no están bajo control gubernamental.
Además, Colombia, a pesar de ser el país con más víctimas por minas, está en el décimo lugar en la lista de receptores de fondos, después de Afganistán, Irak, Camboya, Sudán, Líbano, Angola, Bosnia Herzegovina, Laos y Jordania.
El país sudamericano recibió en 2007 un total de 8,8 millones de dólares de los donantes para limpiar sus minas.
Según denunció recientemente Amnistía Internacional (AI), el conflicto que enfrenta al gobierno de Colombia con los grupos guerrilleros ha causado 70.000 muertos, la mayoría civiles, y el desplazamiento de entre tres y cuatro millones de personas.
Según datos de AI, entre 15.000 y 30.000 personas han sido sometidas a desaparición forzada desde que comenzó el conflicto, hace ya cuarenta años, y se calcula que en la actualidad existen entre 8.000 y 13.000 niños soldados, reclutados tanto por guerrilleros como por paramilitares.