Colombia enviará un grupo de apoyo a Afganistán para asesorar a las débiles instituciones democráticas del país asiático sobre temas como la lucha contra el narcotráfico, contra el terrorismo, el tráfico de armas y el desmantelamiento de minas antipersonales.
Esto es lo que el ministro de Exteriores colombiano, Jaime Bermúdez, avanzó en una entrevista con Efe en Londres, a donde llegó hoy para participar este jueves a la Conferencia Internacional sobre Afganistán.
Bermúdez destacó el importante avance experimentado por Colombia en los últimos años en materia de seguridad, con una reducción de las tasas de homicidio del 50 por ciento y de las de secuestros de más de 80 por ciento.
"Hoy en día nuestras ciudades son más seguras que muchas otras del continente", aseguró el canciller, que participará en la conferencia invitado expresamente por el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband.
La seguridad es básica en el desarrollo democrático de un país, ya que propicia la entrada de la inversión privada, lo que a su vez deriva en puestos de trabajo, señaló Bermúdez, quien se mostró optimista ante la posibilidad de que Afganistán pueda seguir el ejemplo de Colombia en este sentido.
A lo largo de este proceso de consolidación democrática, "Colombia ha aprendido mucho, por lo que es nuestra obligación ser solidarios y ofrecer nuestra experiencia", aseveró el ministro.
La colaboración colombiana en Afganistán cobra especial relevancia ya que varios informes de seguridad constatan, según el Gobierno colombiano, las conexiones entre la guerrilla de las FARC y Al Qaeda en el tráfico de drogas con el que financian sus actividades terroristas.
El canciller precisó que la ayuda colombiana no será en forma de tropas, sino mediante el envío de expertos sobre cultivos de drogas ilegales, en desarme y desmovilización de grupos paramilitares.
"Nuestra experiencia es clara. Hemos desmovilizado a más de 50.000 hombres que participaban en la guerrilla o en grupos paramilitares", matizó.
Preguntado por la estrategia de integrar en la lucha contra el terrorismo a algunos líderes talibanes que no estén asociados a Al Qaeda, Bermúdez consideró que es una buena fórmula que también se ha puesto en práctica en Colombia con los miembros de las FARC que han querido renunciar a las armas, de los que se han desmovilizado un total de 15.000 guerrilleros.
"Colombia tiene muy claro que al terrorismo hay que derrotarlo con todo el rigor, pero a quienes decidan hacer la paz en serio y cesen las acciones de terror, el Gobierno colombiano los acoge con generosidad", indicó el ministro.