Colombia se clasificó ayer finalista de la Copa América de fútbol al frenar a Honduras, un rival temible por haber sacado del torneo a Brasil, con una clara victoria por 2-0 en el partido de las semifinales jugado en el estadio Palogr haber sacado del tor Los goles de Gerardo Bedoya (m.6) y Víctor Hugo Aristizábal (m.63) clasificaron a Colombia para disputar la final con México el próximo domingo en Bogotá, jornada en la que Uruguay y Honduras jugarán por el tercer puesto.
Los colombianos fueron claros dominadores y ganadores de un partido en el que Honduras sólo logró adelantarse en el campo de juego cuando el equipo local cayó en imprecisiones. El tramo inicial del partido fue un infierno para Honduras, por el ataque sostenido de Colombia, por los tres errores consecutivos que los defensas centroamericanos cometieron frente a su área y por los disparos envenenados de Giovanny Hernández que el portero Valladares logró tapar con esfuerzo.
En cinco minutos Colombia convirtió el encuentro en una brasa que quemaba a los hondureños, y segundos antes de que se cumplieran los seis el lateral izquierdo Gerardo Bedoya abrió el marcador con un disparo imparable.
Con velocidad y profundidad, pese a algunas imprecisiones, "Totono" Grisales y Hernández llevaron peligro al área hondureña cuantas veces se lo propusieron como consecuencia de un dominio colombiano frente al cual el equipo de Ramón Maradiaga se resistió tibiamente a través de León y Guevara.
Una vez acercado el balón a los alrededores del área hondureña, Murillo resultó incontenible desde el medio del ataque local hacia la izquierda, donde Limbert Pérez y Samuel Caballero chocaron entre si varias veces en el afán de neutralizarlo.
La primera llegada peligrosa de los "catrachos" se produjo a los 30 minutos con un tiro libre de Guevara que Oscar Córdoba logró tapar, en un partido con una alta cuota de fricción por la sucesión de faltas tácticas y de las otras que cometieron los jugadores visitantes. Pero casi sin poner en riesgo la ventaja de Colombia, Honduras dominó entre los 30 y los 40 minutos, período durante el cual los colombianos hicieron más lento el ritmo de juego hasta que a los 43 Bedoya estuvo a pue aumentar la diferencia en el marcador con un remate apenas desviado y a los 44 Grisales también se perdió el gol por centímetros.
A los 63 una combinación entre Murillo y Grisales, un toque de éste hacia atrás y una acción fulminante de Aristizábal, el goleador del torneo, que remató en forma impecable después de darse media vuelta, garantizó el paso de los colombianos a la final al marcar el segundo tanto de su equipo.