Colombia revisa su origen indígena en una muestra sobre las primeras expediciones


El origen indígena y campesino de Colombia fue objeto de estudio de las primeras expediciones arqueológicas y etnológicas al interior del país entre las décadas de los años 30 y 50, período que a partir de hoy revisa una muestra en el Museo del Oro de Bogotá.


En 1930, Colombia era un país prácticamente inexplorado, en el que las vías de comunicación eran bastante deficientes, y además se desconocía su gran diversidad cultural y étnica, formada por criollos, afrocolombianos y más de un centenar de grupos indígenas.


La exposición "Arqueología y Etnografía en Colombia, la creación de una tradición científica", relata, según dijo a Efe la curadora y directora del Museo del Oro, Clara Isabel Botero, "la época más importante en el campo de las expediciones por el país, de la producción científica y de la creación de los primeros museos".

 

Este momento dorado fue propiciado por el Gobierno liberal que permaneció en el poder entre 1930 y 1946, y que fomentó el estudio de las Ciencias Sociales y apostó por el fortalecimiento de una identidad nacional.


También contribuyó la llegada al país de un buen número de expertos arqueólogos y etnólogos exiliados de los conflictos de la Guerra Civil española y de la II Guerra Mundial, así como la configuración de un grupo de intelectuales y docentes colombianos bien formados en estas materias.


"Algunas expediciones fueron un fracaso completo, como la búsqueda de un grupo indígena que fue reportado en el siglo XVIII y que nunca apareció, a pesar del tiempo y dinero invertidos", explicó a Efe el también comisario Carl Langebaek Rueda, decano de Ciencias Sociales de la Universidad Los Andes de Bogotá.

 

Los grandes logros de las investigaciones, matizó Langebaek, fueron las incorporaciones de las prácticas de grupos indígenas y campesinos a las políticas de Estado.


Según el catedrático, la República Liberal colombiana sostenía la tesis de que "para modernizar el país había que conocer la diversidad cultural colombiana y el funcionamiento de las sociedades indígenas y campesinas", e integrar estos conocimientos en las políticas agrarias.


La muestra recoge libros, informes y fotografías de estas expediciones, en las que, ataviados con elegantes trajes de explorador, los investigadores posaban junto a los monolitos del parque arqueológico de San Agustín o atravesaban ríos amazónicos.

 

Los expedicionarios estudiaron a fondo las zonas del país que presentaban población indígena, grupos campesinos y restos arqueológicos notables.


"Reunían estas condiciones el parque arqueológico de San Agustín, donde trabajaron muchísimo, el de Tierradentro, la Sierra Nevada de Santa Marta y las selvas del río Amazonas y del departamento del Vaupés", explicó Langebaek, quien detalló que se centraron en la región andina.


En el terreno, se aproximaban a las sociedades indígenas y campesinas "entrenados desde el punto de vista humano", señaló Botero, y hacían acopio de los "bienes materiales de esa cultura" para llevarlos más tarde a Bogotá, donde pasarían a disposición de los nuevos museos antropológicos y etnológicos.

 

Aparte del Gobierno liberal colombiano, en estas expediciones también invertían su capital algunas instituciones de otros países, como la Fundación Rockefeller y la resistencia antinazi Francia Libre.


La exposición, calificada como la más importante del año en el Museo del Oro, permanecerá abierta al público entre hoy y el 2 de febrero de 2010.


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470057
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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