Un día después del anuncio por el que las FARC se comprometieron a abandonar el secuestro extorsivo y liberar a los últimos diez rehenes uniformados en su poder, los integrantes de la misión humanitaria aceleraron hoy los preparativos que buscan devolverle la libertad a esas personas en un mes.
El grupo de mujeres mediadoras por la paz que lidera la exsenadora Piedad Córdoba y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) sostuvieron este lunes la primera reunión tras el compromiso público de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Al término del encuentro, Córdoba calculó: "Nosotros creemos que (las liberaciones se celebrarán) en un mes".
Además, comentó que -según la agenda de reuniones acordadas con el CICR y el Gobierno de Colombia para los próximos días- les permitirá, siempre según sus cuentas, haber definido el protocolo de seguridad de los operativos en la semana entrante.
Córdoba precisó que por el momento, ella y el grupo de mujeres, entre las que se encuentran Xiomara Castro, esposa del expresidente de Honduras Manuel Zelaya, y la nieta del revolucionario mexicano Emiliano Zapata, Margarita Zapata, revisarán el borrador del documento del protocolo que les facilitó el CICR.
Mientras unos y otros ultiman los detalles, el Gobierno de Brasil organizará la logística de los helicópteros con la que una vez más ayudará a Colombia a llevar a cabo la liberación con garantías de los secuestrados, lo que según dijo Córdoba, podría tomar unos veinte días.
La exsenadora aseguró desconocer cuántos helicópteros participarán y en cuántas fases se organizará la entrega de los últimos secuestrados uniformados que quedan en poder de las FARC.
Los cautivos son los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcia, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza; así como los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina.
Los mediadores avanzaron en la agenda de la liberación al tiempo que en Colombia reinaba hoy la incredulidad hacia la voluntad real de las FARC, pues desde la pasada madrugada hostigaron los puestos de la Policía y el Ejército en el municipio de Caldono (Cauca, suroeste) y entraron en combate con las autoridades en el Putumayo (sur).
Así lo recogió en un trino de su cuenta de Twitter el expresidente Álvaro Uribe: "Engañoso Anuncio de Farc: mientras pretenden engañar con anuncios de dejación de secuestro extorsivo asesinan en Caldono y Putumayo".
Sin embargo, el representante de la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), Todd Howland, dijo hoy que "cuando hay conflicto armado hay contradicciones", por eso la guerrilla muestra "mensajes positivos" y al tiempo "da pasos para tomar la fuerza".
Para Howland, el anuncio de las FARC es una "señal" que puede ir encaminada "a la paz o a una mesa de negociación".
Y la directora de la organización no gubernamental Fundación País Libre, Olga Lucía Gómez, admitió en diálogo con Efe que los colombianos "nunca" han creído los anuncios de las FARC, aunque en este caso hay que valorar que se pone sobre el tapete la situación de los secuestrados civiles.
Este grupo de cautivos, que según cifra esta ONG ascienden a 405, es "el más numeroso y más desconocido", en lo que coincidió el representante en Colombia de la CICR, el español Jordi Raich.
En declaraciones a periodistas, Raich reclamó conocer "el paradero y la situación de estas personas" para informar a las familias.
También preocupada por los desaparecidos, la líder de la Asociación Colombiana de Familiares y Miembros de la Fuerza Pública Retenidos y Liberados por Grupos Guerrilleros (Asfamipaz), Marleny Orjuela, afirmó tras la reunión con Córdoba y el CICR que escribirá una carta a la guerrilla para que aclaren la situación de esas personas.
Además, invitó a sus familiares a "unirse aunque sea en el dolor" para lograr hitos como el que Asfamipaz está a punto de alcanzar después de casi 14 años de lucha.
Ana Gómez
Unos 405 civiles siguen en las selvas colombianas en poder de las FARC, dice una ONG
La directora de la organización no gubernamental Fundación País Libre, Olga Lucía Gómez, indicó hoy en una entrevista telefónica con Efe que la cifra de secuestrados civiles en poder de las FARC asciende a 405, lo que los convierte en el grupo "más numeroso y más desconocido".
Gómez explicó que estos civiles han sido en los últimos diez años víctimas del secuestro con fines de extorsión y financiación por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), práctica que el grupo guerrillero ha decidido proscribir, según un comunicado divulgado ayer en su página web.
En su mensaje, las FARC anunciaron también la entrega en una fecha no definida de los diez policías y militares que declara tener en su poder, y que amplía así la lista de seis uniformados que en noviembre pasado anunció que liberaría.
Estos datos de País Libre resultan del cruce de las estadísticas de denuncias registradas por la Dirección Operativa para la Defensa de la Libertad Personal del Ministerio de Defensa de Colombia, y son el resultado de un estudio del secuestro entre 2002 y diciembre de 2011.
"Ahora hacen un pronunciamiento de que no van a volver a secuestrar a los civiles y quisiéramos saber qué ha pasado con estos 405 secuestrados que están en cautiverio según las autoridades colombianas", comentó Gómez.
Según la experta, los colombianos "nunca" han creído los anuncios de las FARC, pero en este caso determinó que hay "una ventaja en términos de los secuestrados y digamos que es que pone en la realidad a los secuestrados civiles por motivos extorsivos y económicos".
Ese grupo guerrillero, activo desde 1964, lo que lo convierte en el más antiguo de América Latina, "ha ocultado siempre" la situación de los secuestrados civiles, sólo hablaban de secuestrados políticos" o "canjeables", como se refieren a los uniformados susceptibles de ser intercambiados por guerrilleros presos, apreció Gómez.
"El gran porcentaje de secuestros en Colombia corresponde a la delincuencia común", agregó la directora de País Libre, antes de señalar que en el segundo puesto se encuentran las FARC.
De los 255 secuestros perpetrados entre enero y noviembre de 2011 según cifras de la división de Antisecuestro de la Policía Nacional de Colombia, 145 fueron atribuidos a la delincuencia común, 72 a las FARC, 30 al Ejército de Liberación Nacional (ELN, segundo grupo guerrillero del país) y 8 a bandas criminales herederas de las estructuras paramilitares.
En su mensaje del domingo, las FARC anunciaron además la entrega de los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcia, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza, y los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina.
Son uniformados que fueron tomados cautivos en asaltos realizados por los rebeldes entre 1998 y 1999, en los peores años de la actividad de las FARC, en armas desde 1964.
En la lista de rehenes también aparece Luis Eduardo Peña, subcomisario de la Policía Nacional y de quien se desconoce si sigue con vida, aunque tanto las FARC como la exsenadora y mediadora ante ese grupo guerrillero, Piedad Córdoba, han insinuado que murió en cautiverio.