Funcionarios de Cuba y Estados Unidos comenzaron hoy en La Habana una nueva ronda de diálogo a puerta cerrada sobre asuntos migratorios, informaron fuentes diplomáticas.
Encabeza la delegación norteamericana el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Craig Kelly, el funcionario de mayor nivel que ha visitado la isla desde que llegó Barack Obama a la Casa Blanca.
Fuentes de ambos países dijeron a Efe en La Habana que la reunión, que inicialmente había sido anunciada para diciembre pasado, se desarrolla a puerta cerrada, en un lugar que no se ha revelado y sin acceso para la prensa, y que del resultado se informará en la tarde mediante comunicados.
Lo mismo ocurrió en la anterior ronda, celebrada en julio de 2009 en la sede de la ONU, en Nueva York, donde también estuvo Kelly, y en la que la misión cubana estuvo encabezada por Dagoberto Rodríguez, uno de los viceministros de Relaciones Exteriores.
Ambas partes calificaron entonces de fructífera la reanudación de las conversaciones.
Según el Departamento de Estado norteamericano, el diálogo se enfoca en "cómo promover de la mejor manera la migración ordenada, legal y segura entre Cuba y Estados Unidos".
El ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo en enero que la isla mantiene su propuesta de negociar un nuevo acuerdo migratorio y establecer una cooperación para luchar contra el tráfico de personas, pero que no había recibido entonces una respuesta oficial norteamericana.
El diálogo sobre migración permaneció interrumpido desde 2003, pues lo suspendió el anterior presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y fue reabierto el año pasado por iniciativa de Obama, entre otros gestos para descongelar las relaciones con La Habana, rotas desde hace casi medio siglo.
Ambos países firmaron hace tres lustros un primer acuerdo migratorio, por el cual Estados Unidos daba anualmente 20.000 visas a cubanos y el Gobierno de la isla recibía, sin tomar represalias, a quienes intentaban emigrar ilegalmente y eran interceptados por guardacostas norteamericanos.
Pero en los últimos años ambas partes se han acusado mutuamente de incumplir esos compromisos.