El juicio contra el brasileño Mohammed D'Ali Carvalho dos Santos, acusado de haber asesinado y descuartizado a la joven inglesa Cara Marie Burke en julio del año pasado en Brasil, comenzó hoy en la ciudad de Goiania (centro de Brasil) con el interrogatorio de los testigos de la defensa.
Los primeros en atestiguar fueron una tía y la novia del acusado, que atribuyeron el crimen al comportamiento agresivo que caracteriza a Carvalho dos Santos, de 21 años, por su dependencia a las drogas.
Según las dos mujeres, el joven, que confesó el crimen y ayudó a la policía a localizar las partes del cuerpo de su víctima, está arrepentido de sus actos.
Cara Marie Burke, de 17 años, fue asesinada y descuartizada pocos días después de haber llegado a Goiania para visitar a su amigo.
La joven inglesa llegó a Brasil el 27 de junio del año pasado y fue recibida por Carvalho dos Santos, a quien había conocido en Londres, donde vive la madre del brasileño.
El homicida confesó que decidió asesinarla porque la huésped amenazaba con contarle a su madre que consumía cocaína.
Tras matar a la joven, Carvalho dos Santos la descuartizó y guardó el tórax en una maleta, que fue la primera parte encontrada por la policía y que permitió la identificación de la víctima gracias a unos tatuajes.
Tras la captura de Carvalho dos Santos, quien en su teléfono móvil tenía fotografías de Burke y de su cuerpo descuartizado, la policía demoró cerca de diez días para encontrar la cabeza, los brazos y las piernas de la joven inglesa, que habían sido arrojados en diferentes regiones de Goiania.
El asesino confeso está siendo juzgado por los crímenes de homicidio doblemente calificado y ocultación de cadáver en el Segundo Tribunal del Jurando de Goiania y puede ser condenado a una pena de 35 años.
Una de las primeras en ser interrogada por el jurado fue Hellen de Matos Vitória, de 19 años y que en marzo pasado tuvo un hijo del homicida.
La novia del acusado afirmó que Carvalho dos Santos es adicto a la cocaína y al crack y que cada vez que consume drogas adopta un comportamiento "extraño" y violento".
Agregó que el joven está muy arrepentido de su crimen y que desea hacer un tratamiento para librarse de la dependencia de las drogas.
"Él tiene que pensar en el futuro debido a que ahora es padre y tiene un hijo para criar", afirmó la joven al referirse al bebé que tuvo hace dos meses y que concebió durante una visita conyugal al presidio.