Los trabajos de demolición del estadio Fonte Nova en la ciudad brasileña de Salvador, en cuyo lugar se levantará uno de los escenarios del Mundial de fútbol de 2014, comenzaron hoy, informaron fuentes oficiales.
Los trabajos de demolición, realizados por seis excavadoras, durarán cerca de dos meses y darán paso a la construcción del futuro estadio que, con una capacidad proyectada de 53.500 asientos, respetará las características arquitectónicas del original, según los planes de la secretaría de Deportes del estado de Bahía.
El Fonte Nova era considerado uno de los peores estadios de Brasil en materia de seguridad y estaba clausurado desde el 26 de noviembre de 2007, cuando siete personas murieron al desplomarse parte del graderío durante un partido de tercera división.
Hasta ahora tan solo se habían comenzado las obras de construcción en seis sedes: Belo Horizonte, Cuiabá, Curitiba, Manaos y Porto Alegre, que constituyen la mitad de las ciudades que albergarán partidos mundialistas.
En el resto de ciudades, incluida Salvador, los trabajos acumulan retrasos, lo que ha generado quejas en el seno de la FIFA y las autoridades deportivas de Brasil.
La situación más preocupante es la de São Paulo, la mayor ciudad del país, que todavía no tiene un estadio definido para el Mundial, después de que la FIFA y el Comité Organizador Local vetaran el Morumbi por no entregar las garantías financieras exigidas para la obra.
El comité local de São Paulo había presentado cinco proyectos de reforma que fueron rechazados por la FIFA, que finalmente desechó analizar un sexto diseño con el que el mayor recinto deportivo de la metrópoli brasileña aspiraba a recibir el partido de apertura del Mundial.
En el caso del Maracaná de Río de Janeiro, probable sede de la final y uno de los principales escenarios del Mundial, está previsto que las obras de reforma comiencen el próximo agosto y que se entreguen a tiempo para la Copa de las Confederaciones de 2013.